Va a juicio la “Banda de la Cuarentena” que recaudó 1.603.000 pesos y 43.400 dólares en rescates

Tres hombres y una mujer irán a juicio acusados de integrar la denominada “Banda de la Cuarentena” a la que se le adjudica haber cometido entre marzo y agosto del año pasado, en pleno aislamiento social, preventivo y obligatorio por el coronavirus, al menos cinco secuestros extorsivos en la zona oeste del conurbano, por los que recaudó 1.603.000 pesos y 43.400 dólares en rescates.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que el fiscal federal de Hurlingham y además titular de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese), Santiago Marquevich, presentó su requerimiento de elevación a juicio ante el juez federal 2 de Morón, Jorge Rodríguez.

Según el requerimiento -al que tuvo acceso Télam y que en parte también fue publicado por el sitio www.fiscales.gob.ar-, los cuatro imputados son Alejandro Gabriel Fatu (31), presunto líder de la organización y apodado “Mono”; Sergio Gabriel Vandamme (42); Gloria Isabel Benítez (43) y Mario Raúl Pérez (40).

Marquevich solicitó que los cuatro vayan a juicio oral acusados, con distinto grado de participación para cada uno, de los delitos de “asociación ilícita”, “secuestro extorsivo agravado por haber cobrado el rescate y por haber participado más de tres personas”, “robo agravado”, “portación ilegal de arma” y “falsificación de documento”.

“La banda criminal se caracterizó por contar con un grado de organización y logística suficiente que les permitió realizar distintos tipos de sucesos delictivos. De esa criminal forma, la banda logró alzarse con botines de gran valor, entre ellos, dinero en efectivo en moneda nacional y extranjera”, describió el fiscal.

Además, Marquevich explicó en el requerimiento que esta organización criminal operaba con dos células o subgrupos, uno de los cuales “podría ser denominado el ‘brazo ejecutor’ de la comunidad, es decir, los individuos que cometían de propia mano los delitos”, y un “segundo subgrupo cuya función era la de brindar apoyo a los ‘ejecutores’, adulterando los automotores robados, falsificando su documentación (tras lo cual estos rodados eran reutilizados para cometer nuevos delitos o bien eran vendidos), y guardando los vehículos en cuestión”.

Según la investigación, la banda utilizaba para interceptar a sus víctimas un auto Toyota Corolla o camionetas Volkswagen T-Cross u Honda HR, que habían sido robados previamente y que luego acondicionaban para cometer los hechos con el cambio o adulteración de sus chapas patentes, para interceptar a sus víctimas.

Con los cinco secuestros extorsivos que les imputan, la “Banda de la Cuarentena”, llegó a recaudar en siete meses 1.603.000 pesos y 43.400 en rescates o dinero en efectivo que le robaron a sus víctimas, estimaron los pesquisas.

El primer hecho ocurrió el 9 de marzo del año pasado, cuando la banda capturó a las 8.30 de la mañana a un empleado de una agencia de autos que circulaba en un Mini Cooper de la empresa en la localidad bonaerense de Haedo, partido de Morón.

La víctima estuvo una hora y media secuestrada hasta que su socio pagó 6.400 dólares y 3.000 pesos y a las 10 de la mañana lo liberaron en Ramos Mejía, partido de La Matanza.

El 7 de mayo al mediodía la víctima fue un hombre capturado cuando estacionaba su camioneta Volkswagen Tiguan en la puerta de su casa del partido de Ituzaingó.

En esta oportunidad, le pidieron a la esposa medio millón de pesos, pero el rescate no llegó a pagarse y la banda lo liberó tras una hora y medio de cautiverio en Morón, aunque le robó una computadora marca Apple MacBook y un maletín en el que llevaba 100.000 pesos para pagar sueldos.

El tercer caso llegó a trascender a la prensa y fue el de un escribano de 64 años que el 19 de mayo del año pasado, a las 13, fue secuestrado cuando llegaba con su camioneta Jeep Compass a su casa de Ituzaingó.

Tras haber sido cambiado de vehículo -como hacían siempre como modus operandi- y tenerlo cautivo una hora, el escribano fue liberado en inmediaciones del estadio del Club Deportivo Morón, luego de que su esposa entregara, también cerca de esa cancha, un pago de 7.000 dólares y 40.000 pesos.

El hecho siguiente ocurrió el 24 de junio, también se publicó en los medios y tuvo como víctima a un joven que fue capturado a las 8.30 en la localidad bonaerense de San Justo, partido de La Matanza, cuando se dirigía a su trabajo en su camioneta Toyota Hilux.

En este caso el secuestro duró tres horas, cuando lo liberaron luego de un sistema de postas que se inició en Ciudadela y terminó en Ramos Mejía, donde el padre dejó el rescate de 1.300.000 pesos oculto entre las ramas de un árbol.

El quinto y último secuestro que le imputan a la banda ocurrió el 11 de agosto a las 8.30 cuando un hombre de Moreno, que circulaba en su camioneta Audi Q5 rumbo a su trabajo, bajó del Acceso Oeste a la altura de Parque Leloir, partido de Ituzaingó, y fue capturado por delincuentes armados.

Los llamados extorsivos fueron dirigidos a la esposa de la víctima, quien se dirigió al estacionamiento del supermercado del shopping Plaza Oeste de Morón con los 30.000 dólares y 160.000 pesos que pactó de rescate.

La mujer dejó el dinero en una bolsa de basura que fue retirada por los captores, tras lo cual su marido fue liberado a unas cuadras.

La “Banda de la Cuarentena” también fue investigada por un sexto secuestro, el que el 5 de octubre del año pasado tuvo como víctima a un médico ginecólogo y obstetra capturado en la puerta de su casa de Haedo, pero a quien liberaron en media hora sin cobrar rescate porque el hombre se descompensó durante su cautiverio.

“Más allá de que creíamos que se trataba de la misma banda, los reconocimientos en rueda fueron negativos y no había otras evidencias con las que poder imputarles el hecho”, detalló uno de los investigadores.

Fuente: (www.zonanortediario.com.ar / Télam)

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