Un joven de 22 años que permanecía prófugo desde febrero por el crimen de un integrante del Servicio Penitenciario Federal murió tras protagonizar un enfrentamiento armado con efectivos de la Policía Bonaerense en José C. Paz. Durante el operativo, un uniformado recibió un disparo en una pierna, aunque se encuentra fuera de peligro.
El hecho ocurrió este miércoles en las inmediaciones de Pichincha y Ruta 197, a pocos metros del Mercado Concentrador de José C. Paz, cuando personal de la Comisaría 3ª que realizaba tareas de prevención reconoció a un sospechoso que tenía pedido de captura.
Se trataba de Joel Dylan Carrizo, conocido como “Pipo”, de 22 años, quien era buscado por su presunta participación en el asesinato de Alberto Javier Ávalos, un agente penitenciario baleado durante un intento de robo ocurrido en febrero de este año.
Según la reconstrucción policial, los efectivos intentaron identificar a Carrizo y le dieron la voz de alto. Sin embargo, el joven extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar contra los uniformados, lo que desencadenó un enfrentamiento en plena vía pública.
En medio del intercambio de disparos, uno de los policías fue herido en una pierna, mientras que Carrizo también recibió un impacto de bala. Pese a estar lesionado, el sospechoso logró escapar inicialmente y se desplazó por distintas viviendas de la zona en un intento por evitar su detención.
La persecución continuó hasta que el joven quedó acorralado en un sector sin salida. Allí se produjo un nuevo intercambio de disparos y, de acuerdo con la versión policial, Carrizo terminó quitándose la vida de un tiro en la cabeza.
En el lugar fue secuestrada una pistola Bersa calibre 9 milímetros con su cargador colocado, que habría sido utilizada por el sospechoso durante el enfrentamiento.
Tras confirmar su identidad, los investigadores constataron que Carrizo tenía un pedido de captura vigente desde el 6 de marzo, solicitado por la UFI N° 23 Descentralizada de Malvinas Argentinas y dispuesto por el Juzgado de Garantías N° 6. Estaba acusado de robo agravado por el uso de arma de fuego y homicidio criminis causa.
La investigación por lo ocurrido durante el operativo quedó a cargo de la UFI N° 25 Descentralizada de Malvinas Argentinas, encabezada por los fiscales Rodrigo Fabián Suárez y Ariel Gustavo Wassouf.
El crimen por el que buscaban a Carrizo había ocurrido la noche del 14 de febrero, en la intersección de Ruta 197 y Gaspar Campos, también en José C. Paz.
Aquella noche, Alberto Javier Ávalos, ayudante primero del Servicio Penitenciario Federal que trabajaba en el penal de Marcos Paz, circulaba en una motocicleta Honda GLH 150 junto a su hijastra, de 26 años.
Cuando se detuvieron en un semáforo, fueron interceptados por dos delincuentes armados que se movilizaban en una moto tipo enduro de color verde flúor. Los asaltantes intentaron robarles y se produjo un enfrentamiento armado en el que Ávalos recibió un disparo en el tórax.
El agente penitenciario fue trasladado de urgencia al Hospital Mercante, donde ingresó consciente, pero su estado se agravó rápidamente. Pese a las maniobras de reanimación realizadas por los médicos, murió como consecuencia de la pérdida de sangre provocada por la herida.
La joven que lo acompañaba resultó ilesa y declaró que su padrastro había intentado defenderse utilizando su arma reglamentaria.
Ávalos tenía 46 años, era oriundo de Barranqueras, Chaco, y residía en la localidad de Cuartel V.
Desde aquel episodio, la Justicia buscaba a los responsables del homicidio. Carrizo era uno de los sospechosos identificados en la investigación y permanecía prófugo hasta el enfrentamiento policial que terminó con su muerte.

