Dos efectivos de la fuerza están apostados en la zona del Yacht Club del barrio Canestrari, donde se encuentra la embarcación llamada "Wood" y a sólo 15 cuadras del lugar se cometió ayer el crimen; los investigadores estudian además los nexos entre Sebastián Ramírez y connacionales que ingresaron varias veces a la Argentina.
Los investigadores de crimen del ciudadano colombiano cometido ayer en San Fernando estudian los nexos entre íste y connacionales que ingresaron varias veces a la Argentina, al tiempo que dispusieron una custodia en el yate que la víctima tenía en un yacht club de ese partido bonaerense.
Fuentes vinculadas a la pesquisa informaron que esta mañana, por orden del fiscal 3 de San Fernando, Luis Angelini, la Prefectura Naval asignó dos hombres para custodiar el yate "Wood", situado en la zona del Yacht Club del barrio Canestrari, de San Fernando, cerca del country Marinas del Sol.
Hasta ese lugar, situado a sólo 15 cuadras de donde ayer se cometió el asesinato del colombiano Sebastián Ramírez (29) llegaron los investigadores judiciales y policiales tras conocer que la víctima tenía una embarcación.
Si bien inicialmente fuentes de la pesquisa informaron que el yate era allanado, luego explicaron que se trató de una orden de custodia previa a una inspección que la Justicia tiene previsto realizar.
Esta mañana, el superintendente de Zona Norte de la policía bonaerense, salvador Baratta, dijo que la investigación se centra en los vínculos entre el asesinado Ramírez y un connacional que asiduamente ingresaba a la Argentina.
Tras asegurar que el hecho le "preocupa" y que se descarta otra pista que no sea la del ajuste de cuentas, el superintendente Salvador Baratta dijo que una de las cuestiones que se estudian es el ingreso de la víctima al país y su relación con un colombiano que varias veces vino a la Argentina donde permaneció unos meses.
"Estos colombianos son casi fantasmas en el país, entraron y salieron con su pasaporte de forma legal", explicó el jefe policial, quien añadió que en el caso del asesinado Ramírez, se sabe que "entró acompañando a otro sujeto que sí es habituí de viajar a la Argentina".
"Ahí es donde estamos apuntando la investigación, hay varias personas en el hecho y estamos viendo quiín es el que más veces ingresó al país. Hay algunos que eran de venir en forma asidua a Argentina, instalarse un par de meses e irse de vuelta", detalló el superintendente a Radio Mitre.
Según Baratta, el joven asesinado por presuntos sicarios se movilizaba en una camioneta Volkswagen Tuareg, que estaba a nombre de un argentino al que, al parecer, tenía como testaferro.
El jefe policial descartó, además, la tentativa de robo como móvil del ataque y explicó que "este hombre (por Ramírez) cuando cae abatido queda a metros del matador y tenía un reloj Rolex que prácticamente le hubiera solucionado bastante parte del año a este delincuente, aunque no le interesó para nada, se subió a la moto y giró, como mostrando que indudablemente lo fueron a buscar".
"Para nosotros es totalmente un ajuste y lo que estamos evaluando son las hipótesis de este caso", dijo Baratta, quien consideró "preocupante" que "estos señores tomen el territorio para hacer su negociado y para abultar sus cuentas".
Finalmente, el jefe policial se refirió al episodio similar ocurrido en el shopping Unicenter en julio pasado, donde dos colombianos fueron asesinados: "Estos señores (por los de ayer en San Fernando) y los de Unicenter marcan la línea de que están viniendo cada vez más seguido al país".
El crimen de Ramírez fue cometido ayer a las 16 frente al local de náutica "Renosto", de avenida Del Libertador 1999, casi esquina Cordero.
Al negocio llegaron a bordo de una camioneta Tuareg Ramírez (29), su padre, un hermano y un amigo, todos colombianos, y un argentino dedicado a la navegación.
Ramírez se quedó sentado en un banco en la puerta del negocio junto a uno de sus acompañantes, mientras que el resto ingresó al local con intenciones de comprar un bote semi rígido.
En ese momento, dos hombres aparecieron en moto, llamaron a la víctima por su nombre y le efectuaron 12 ó 13 disparos, tras lo cual escaparon sin robar nada, dijeron los informantes.
Según las fuentes, Ramírez recibió al menos siete disparos de pistola y murió en el lugar, donde la Policía Científica halló 12 vainas de proyectiles calibre 9 milímetros.
Fuente: www.zonanortediario.com.ar

