Una mujer de 43 años que era buscada por una serie de estafas cometidas a través de redes sociales fue detenida en las últimas horas en Ituzaingó, luego de un operativo de la División Capturas y Prófugos de la Policía de la Ciudad. La acusada ofrecía materiales para la construcción a precios irrisorios, cobraba adelantos y desaparecía sin entregar la mercadería ni devolver el dinero.
Según confirmaron fuentes policiales, la investigación se había iniciado en febrero de 2025 tras una denuncia que alertó sobre un patrón repetido: perfiles de Facebook creados con identidades falsas, ofertas de grandes volúmenes de materiales a valores llamativamente bajos y pagos por transferencia que nunca se traducían en entregas. Tras concretar la estafa, los perfiles eran eliminados para evitar el rastreo.
Los trabajos de los detectives permitieron identificar a la sospechosa —A.P.R.D., de 43 años— y a su pareja, con quien convivía. Si bien en su momento la Justicia emitió órdenes de detención, ambos lograron eludir a los investigadores y se trasladaron fuera de la Ciudad de Buenos Aires. Durante meses fueron buscados incluso en Córdoba, donde habían sido localizados de forma parcial pero sin precisiones sobre su domicilio.
El avance final llegó mediante el análisis de redes sociales, que permitió establecer que la mujer se había mudado recientemente al oeste del conurbano. Con esa información, los efectivos porteños se trasladaron a Ituzaingó y la interceptaron cuando caminaba por la calle Teniente Rodolfo Zattino al 2700.
En el lugar se notificó también al hombre de 38 años que la acompañaba en la causa, aunque quedó en libertad. En cambio, la acusada fue esposada y trasladada a la Comisaría 2ª de Ituzaingó, ubicada en Lavalleja 750, para luego ser derivada a una alcaldía donde aguardará su declaración indagatoria.
De acuerdo con el Ministerio de Seguridad de la Ciudad, las medidas fueron ordenadas por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 34, a cargo de Laura Bruniard, con intervención de la Secretaría Nº 117 de Verónica De Rosa.
La mujer enfrenta cargos por estafas reiteradas cometidas mediante engaños en plataformas digitales, una modalidad que se volvió habitual en el último tiempo y que afecta a compradores atraídos por supuestas ofertas relámpago de materiales de alto costo.