El Concejo Deliberante de Tigre aprobó por unanimidad un pedido al Ejecutivo municipal para implementar un sistema digital de turnos en los centros de salud. La votación ocurrió luego de que volvieran a difundirse imágenes de vecinos esperando desde la madrugada y estuvo atravesada por un fuerte debate entre la oposición y el oficialismo sobre el funcionamiento de la salud pública local.
La iniciativa había sido presentada en febrero por la concejal libertaria Milagros Rodríguez y quedó incorporada al expediente HCD 31/2026, referido a la implementación y organización de los turnos. Durante su tratamiento en comisión recibió el acompañamiento del bloque que responde al intendente Julio Zamora y finalmente fue votada de manera afirmativa en el recinto.
El tema cobró nuevamente notoriedad durante agosto, cuando Sebastián Rovira, presidente del bloque Fuerza Tigre y referente del massismo, regresó a uno de los centros de salud que había visitado exactamente un año antes y volvió a registrar a vecinos haciendo fila desde las primeras horas de la madrugada.
“Nos preocupa mucho más la madre que tiene que levantar a su hijo a las 2 de la mañana para ir a hacer fila”, sostuvo Rovira durante la sesión. El concejal puso el foco, además, en los jubilados y trabajadores que deben exponerse al frío o perder parte de su jornada laboral solamente para obtener una fecha de atención.
Rovira había presentado días atrás una aplicación desarrollada por su equipo para gestionar los turnos desde el celular y ofreció la herramienta al Municipio. La propuesta recibió el respaldo público de Sergio Massa, aunque desde la gestión de Zamora cuestionaron su viabilidad técnica, sus costos y la protección de los datos de los pacientes.
En el recinto, Rovira también pidió que se adopten medidas inmediatas mientras se analiza la digitalización. “¿Por qué no pueden, a medida que la gente va llegando, hacerla pasar al centro de salud para que no pase frío y pueda usar el baño?”, planteó.
La respuesta del zamorismo llegó a través del concejal y médico Denis Rafar, quien defendió las políticas sanitarias municipales y cuestionó que el debate quedara reducido al mecanismo utilizado para entregar los turnos.
“Cuando se habla de salud se habla de sectores donde siempre se hace el ajuste. El ajuste, lo sabemos, habitualmente se hace sobre seguridad, educación y salud, y lo han hecho todos los gobiernos nacionales”, afirmó.
Rafar recordó el funcionamiento del sistema Turnos Telefónicos Tigre (TTT) y señaló que cualquier nueva herramienta debe contemplar los problemas que pueden aparecer en la práctica. “Hay cosas que en la teoría funcionan muy bien. En su momento, cuando se hizo el TTT, que sigue funcionando, la tasa de ausentismo es del 30% y hay gente que saca turnos para todo el mundo”, sostuvo.
El edil oficialista reivindicó además la infraestructura sanitaria construida por el Municipio. “¿De qué salud estamos hablando si se hicieron tres HDI? ¿De qué salud estamos hablando en Tigre si escuchamos a las personas con discapacidad, las ayudamos y les brindamos los recursos del Estado? ¿No estamos haciendo ahora un hospital central municipal? Entonces, por favor, les pido respeto”, expresó.
Pese al cruce, Rafar admitió la existencia de dificultades en el acceso a los turnos. “Sabemos realmente que hay que hacer la cola a la mañana, vamos a tratar de mejorar algunas situaciones. Pero no hablemos de la salud de Tigre como si estuviéramos en otro sector de la República Argentina, porque este es un municipio modelo”, manifestó.
Desde el bloque oficialista justificaron su voto favorable al señalar que acompañan las propuestas que consideran positivas para los vecinos. “Nosotros siempre estamos todos de acuerdo con todo lo que favorezca a la comunidad”, indicaron.
La aprobación del expediente no implica que el sistema digital comience a funcionar automáticamente. Se trata de un pedido del Concejo Deliberante y será ahora el Ejecutivo de Julio Zamora el que deberá evaluar su viabilidad, definir sus características y decidir si avanza con su implementación.
La votación unánime mostró un acuerdo sobre la necesidad de mejorar la entrega de turnos, aunque dejó expuestas diferencias políticas más profundas: mientras la oposición puso el foco en las filas y reclamó una solución tecnológica, el oficialismo defendió el sistema sanitario municipal, reconoció aspectos pendientes y planteó reparos sobre la forma concreta de instrumentar la propuesta.

