El Gobierno nacional formalizó una reconfiguración de alto impacto en su estructura administrativa, aceptando renuncias y designando reemplazos en organismos estratégicos vinculados a la identidad, el control antilavado, el transporte y la energía. Las modificaciones, comunicadas este lunes a través de decretos publicados en el Boletín Oficial, alcanzan a funcionarios de primera línea y reflejan un movimiento interno que reordena posiciones en áreas clave del Estado.
La salida más relevante es la de Pablo Luis Santos al frente del Registro Nacional de las Personas (RENAPER), quien dejará su cargo el 1° de febrero. Su reemplazo será Diego Sebastián Pérez Lorgueilleux, designado para conducir un organismo central en materia de documentación, identidad y sistemas biométricos. La conducción del RENAPER venía siendo objeto de atención por su rol operativo y su articulación con el Ministerio del Interior, lo que otorga peso político al cambio.
El reacomodamiento se extendió también a la Unidad de Información Financiera (UIF), donde se aceptó la renuncia de su titular, Paul Starc. La vacante será ocupada por Ernesto Gaspari, un funcionario con trayectoria previa y señalado dentro del oficialismo por su cercanía con el secretario de Inteligencia del Estado, Cristian Auguadra. La UIF es uno de los organismos más sensibles del sistema público: su tarea es prevenir y perseguir operaciones de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, y su conducción incide de manera directa en la relación del país con los estándares internacionales del GAFI.
Aunque algunos sectores especularon con tensiones políticas, desde Casa Rosada insistieron en que la salida de Starc respondió a una decisión personal. Como señal de continuidad, el exfiscal no se alejará del Gobierno: pasará a integrar el directorio del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), dependiente del Ministerio de Economía.
La reestructuración incluyó además la Secretaría de Transporte, donde se oficializó la renuncia de Luis Pierrini y la llegada de Fernando Herrmann. La cartera es considerada neurálgica en la definición de subsidios, regulaciones, infraestructura y planificación de servicios públicos, por lo que el cambio generó atención dentro del gabinete económico.
En el área energética también hubo movimientos: el Ejecutivo aceptó la salida del interventor del ENARGAS, Carlos Alberto María Casares. En su lugar asumirá Marcelo Alejandro Nachón, designado por reunir los antecedentes técnicos que justifican su postulación, según detalla el decreto publicado.
Con estos enroques, la administración nacional ajusta su organigrama en un momento donde busca consolidar equipos de gestión y reforzar el control político en organismos claves. Las nuevas designaciones se formalizarán en los próximos días, mientras cada área transita el proceso de transición administrativa hacia las nuevas autoridades.

