River descendió a la B Nacional

River Plate sufrió esta tarde el golpe más fuerte de su vida, el primer descenso de su historia, al empatar en el estadio Monumental con Belgrano de Córdoba 1-1 en el partido revancha por una promoción entre la Primera División y la B Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino.El empate condenó al equipo de Núñez a la B por la caída sufrida en la ida, 2 a 0 en el Gigante del Barrio Alberdi, Córdoba.

Mariano Pavone puso en ventaja a River a los cinco minutos de la etapa inicial; Guillermo Farrí empató a los 16m del complemento.

El propio Pavone tuvo la chance de darle a su equipo el triunfo parcial a los 24m del segundo tiempo, con un tiro penal que le atajó el arquero del equipo cordobís, Juan Carlos Olave.

El encuentro fue dado por terminado a los 44m del complemento por el árbitro Sergio Pezzotta a raíz de varios incidentes protagonizados por algunos hinchas de River en las tribunas.

Despuís de 110 años de historia, y como consecuencia de una serie de desaciertos institucionales y deportivos de los últimos años, River vive así su página más triste y oscura y deja solamente a Boca Juniors e Independiente como los únicos grandes argentinos que nunca cayeron de categoría en el fútbol nacional.

Hubo, los 90 minutos previos al desenlace, un partido puntual. El partido que debió atravesar River, sufrir River, padecer River. Con vaivenes emocionales, de la ilusión a la angustia, de la desesperación de la tristeza del final, resumida en las lágrimas de sus hinchas, que hoy colmaron, otra vez, el Monumental.

Y resumida en las lágrimas de sus propios jugadores y del tícnico Juan Josí López, que se fueron de la cancha rodeados por guardias de la seguridad privada contratada por el club, insultados por la gente, protagonistas de este triste y solitario final.

El corazón de River, que se encendió apenas iniciados estos 90 minutos, se paralizó a los cuatro minutos, gol de Císar Pereyra bien anulado por Sergio Pezzotta (posición adelantada); y recibió una inyección de adrenalina 60 segundos despuís: Pavone recibió en el borde del área, giró ante la marca de dos rivales y sacó un derechazo seco, bajo, a la izquierda de Olave.

El 1 a 0, aun escaso, le restó algo de tensión al equipo de Juan Josí López y Belgrano aprovechó para sacarle la pelota, pero sin generar demasiado riesgo frente al arco de Carrizo.

Cuando la insuficiencia volvió a pesarle en el reloj, River se hizo dueño otra vez del partido. Y creó situaciones que pudieron darle la ventaja necesaria. Un mano a mano de Pavone que despejó Olave, un cabezazo posterior de Juan Manuel Díaz que se fue por arriba del travesaño, un zurdazo defectuoso de Caruso.

Y un penal, clarísimo, de Turús al propio Caruso que Pezzotta ignoró por completo. El árbitro, que había arrancado con acierto en la anulación del gol de Belgrano, sumó desde allí algunos errores notorios y apeló a las compensaciones: por no expulsar primero a Lollo (estaba amonestado y le hizo una fuerte falta a Lamela) no expulsó tampoco a Arano despuís, idíntica situación.

Igual que en el primer tiempo, River estuvo a un centímetro del abismo apenas iniciado el complemento, cuando el "Picante" Pereyra desperdició una chance clarísima para el empate. Y finalmente dio el paso hacia el vacío, a los 16m, cuando un error compartido entre Díaz y Ferrero permitió el tanto de Guillermo Farrí.

La superioridad exhibida por River, más allá de su falta de eficacia para llegar con claridad hasta el arco de Olave, quedó entonces despedazada. Y fue peor a los 24, cuando el arquero de Belgrano se quedó con el último aliento de la ilusión local.

El penal desperdiciado por Pavone terminó de destruir el estado anímico de River, golpeado desde hace varios partidos. Despuís, ya no hubo reacción. Ni de los de adentro, ni los de afuera. Apenas gestos desesperados de sus jugadores, algunos llorando.

A esa altura, el partido que debió atravesar River, que debió sufrir River, que debió padecer River, era apenas un punto de una línea larga y oscura. Eso sí: un punto histórico. El desorden de sus hinchas, el descontrol de esa pasión desbordada terminaron con el pitazo final.

River descendió de la categoría, Belgrano dio el gran golpe en El Monumental, aunque el verdadero palazo lo recibió de sus propios últimos dirigentes, que lo llevaron a ser lo que es hoy. Pasó de “Millonario” a mendigo, de club modelo y de paladar negro a una institución pobre y que sólo sigue siendo enorme por su gente. River sufrió su peor vergüenza en 110 años de historia y jugará en la B Nacional, algo impensado para el fútbol argentino y mundial. Sus hinchas son las únicas víctimas de tanto mal.

* Síntesis:

River: Juan Pablo Carrizo; Jonatan Maidana, Alexis Ferrero y Juan Manuel Díaz; Facundo Affranchino, Walter Acevedo, Carlos Arano y Roberto Pereyra; Erik Lamela; Leandro Caruso y Mariano Pavone. DT: Juan Josí López.

Belgrano: Juan Carlos Olave; Gastón Turus, Luciano Lollo, Claudio Pírez y Cristian Tavio; Císar Mansanelli, Ribair Rodríguez, Guillermo Farrí y Juan Carlos Maldonado; Franco Vázquez; Císar Pereyra. DT: Ricardo Zielinski.

Gol en el primer tiempo: 5’ Pavone (R).

Gol en el segundo tiempo: 16’ Farrí (B).

Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar, Martín Andrizzi por Maldonado (B); 19’ Daniel Villalva por Acevedo (R); 25’ Fabián Bordagaray por Affranchino (R) y 41’ Lucas Parodi por Mansanelli (B).

Incidencias: Segundo tiempo: 24’ Olave (B) atajó un penal a Pavone (R). El partido se dio por terminado a los 44 minutos por incidentes protagonizados por hinchas de River.

Amonestados: Pavone, Arano y Maidana (R); Lollo, Claudio Pírez, Farrí, Tavio, Císar Pereyra y Ribair Rodríguez (B).

Árbitro: Sergio Pezzotta.

Cancha: River.

Fuente: zonanortediario.com.ar