El conflicto interno del Partido Justicialista de Tigre sumó este jueves un nuevo capítulo luego de que la Junta Electoral del PJ bonaerense dictara la Resolución Nº 50, mediante la cual decidió no avanzar con ningún acto administrativo vinculado al distrito hasta que quede firme el fallo del juez federal Alejo Ramos Padilla, que había ordenado oficializar la lista alineada al intendente Julio Zamora.
La medida del órgano partidario se conoció un día después de que Luis Samyn Ducó —candidato de la lista rival— presentara un recurso de apelación ante la Cámara Nacional Electoral contra la resolución judicial que había habilitado al espacio zamorista a competir en las internas del 15 de marzo. Según la Junta, mientras el expediente se encuentre en trámite, corresponde “actuar con prudencia institucional” y evitar decisiones que puedan contradecir lo que finalmente determine la instancia superior.
Ramos Padilla había revocado la Resolución Nº 10 de la Junta Electoral y ordenado oficializar tanto la lista de congresales como la de consejeros de Tigre encabezadas por Mario Alberto Zamora, al considerar que la nómina se presentó en tiempo y forma y que el ajuste cuestionado —el corrimiento de suplentes a posiciones de titulares— constituía una adecuación válida y no la incorporación extemporánea de nuevos candidatos. El juez también había dejado sin efecto la proclamación como lista única de Samyn Ducó y había instruido al órgano partidario a asignar número, color y plazo para la presentación de boletas.
La Junta, sin embargo, resolvió frenar el cumplimiento de esas órdenes y dejar todo “en suspenso” hasta que la Cámara se expida. En su argumento, el cuerpo partidario sostuvo que avanzar ahora podría “dificultar el cumplimiento” de lo que decida la autoridad judicial electoral y agregó que, a su criterio, los representantes del zamorismo tampoco habían presentado el modelo de boleta en el plazo fijado por la Resolución Nº 28 del 20 de febrero, un punto que también se encuentra controvertido en el expediente.
La decisión mantiene en un punto muerto el proceso interno en Tigre, donde la puja entre el sector que responde al intendente y la corriente encabezada por Samyn Ducó ya había derivado en impugnaciones cruzadas, cuestionamientos reglamentarios y planteos judiciales. Mientras tanto, el cronograma partidario continúa vigente para el resto de los distritos, pero con todas las etapas relativas a Tigre paralizadas a la espera del fallo de la Cámara Nacional Electoral, que deberá confirmar o revocar lo dispuesto por Ramos Padilla.
Para el zamorismo, el fallo del juez federal había significado un triunfo político y jurídico tras los reveses que la Junta había dictado en su contra. Pero la apelación y el congelamiento dispuesto ahora vuelven a colocar el escenario en incertidumbre hasta que se defina la última palabra. Cuando eso ocurra, habrá interna o no, pero el desenlace será decisivo: como marca la tradición peronista, “el que gana conduce y el que pierde acompaña”.

