Tres hombres van a juicio por secuestrar y violar a una mujer

Tres hombres serán juzgados por el secuestro extorsivo de una mujer capturada en febrero del año pasado en la localidad bonaerense de Caseros y que durante su cautiverio fue violada por uno de los captores, que finalmente la liberaron tras cobrar un rescate de mil pesos.Los acusados fueron detenidos poco despuís del hecho a partir de los datos que vincularon una línea telefónica utilizada por uno de los secuestradores con un perfil de la red social Facebook.

Además, la víctima reconoció a dos de ellos en rueda de personas al tiempo que una prueba de ADN permitió identificar al secuestrador que había abusado sexualmente de ella.

Según informó hoy la Procuración General de la Nación a travís de su página web (www.fiscales.gov.ar), los imputados son Maximiliano Víctor Hugo Ritondale (29), Germán Alberto Martínez (32) y Miguel Ricardo Gramajo (19).

El fiscal federal de Tres de Febrero, Paulo Starc, a cargo de la causa, solicitó que los tres mencionados sean sometidos a juicio oral por el secuestro extorsivo mientras que al tercero le imputó tambiín el abuso sexual a la víctima.

Tambiín será juzgada Daniela Noemí Frías (29), a quien se la acusa junto a Ritondale y Martínez de la portación ilegal de un revólver Smith & Wesson que la Policía les incautó en su poder cuando los detuvo, precisó el informe oficial.

El hecho que se ventilará en el debate se inició a las 23.45 del 22 de febrero de 2015, cuando una mujer llegó en su Fiat Uno hasta la puerta de su casa de Caseros, en Tres de Febrero, donde fue interceptada por dos delincuentes armados que descendieron de un Fiat 128.

La víctima fue obligada a pasar a la parte trasera de su auto donde uno de los captores le sustrajo su celular y la cartera, y le preguntó si tenía dinero y si había algún familiar a quien poder exigírselo, a lo que ella no respondió.

Ante esa situación, el secuestrador ubicado en el asiento del conductor amenazó con entrar a su casa, por lo que la mujer les indicó que allí no había nada de valor porque le habían robado hacía y poco y sugirió que llamaran a su cuñado.

En esas circunstancias, la hija de la víctima llamó al celular de ísta y uno de los captores le dijo: "Tu mamá está secuestrada, empiecen a juntar plata, que en veinte minutos llamo de nuevo."

Luego, los secuestradores partieron con la mujer cautiva en el Fiat Uno pero el vehículo sufrió un desperfecto tícnico y ante la posibilidad de que contase con un rastreo satelital lo abandonaron y continuaron su marcha en el Fiat 128, conducido por un tercer cómplice.

Mientras daban vueltas en el auto, uno de los secuestradores intentó llamar al cuñado de la víctima desde el celular de ísta pero no pudo, por lo que lo hizo desde el suyo.

Según el informe, esta comunicación se produjo a las 2.14 del 23 de febrero, cuando el captor solicitó entre 2.000 y 3.000 pesos de rescate, aunque el cuñado de la víctima acordó un pago de 1.000, el cual finalmente efectuó en la ruta 8, a unos 200 metros del Camino del Buen Ayre.

Allí, el cuñado dejó el dinero en una bolsa de nailon y debajo de una piedra, donde alrededor de las 4 una persona que iba a pie lo retiró y luego se internó en la villa Puerta 8 ubicada en las inmediaciones, tambiín en Tres de Febrero.

Por su parte, la Policía, ya alertada de la situación, hizo un seguimiento del pago del rescate pero no intervino ya que la mujer seguía secuestrada en el interior del Fiat 128 estacionado dentro de la villa, donde en un momento dado fue abusada sexualmente por uno de sus captores.

Tras el pago del rescate, la víctima fue liberada a dos cuadras de avenida Márquez, en la vecina localidad de Loma Hermosa, donde se dirigió a la primera casa que vio donde un hombre la ayudó y llamó al 911.

Al ser asistida luego por la Policía, la mujer denunció que además del secuestro había sufrido un abuso sexual, por lo que los mídicos tomaron de su cuerpo una muestra de semen del violador para poder establecer el perfil genítico del mismo.

En tanto, el fiscal Starc siguió la pista del llamado telefónico recibido por el cuñado de la víctima, el cual se efectuó desde una línea vinculada a un perfil de Facebook a travís del cual identificó otros números utilizados por la banda para los cuales se dispuso una serie de escuchas.

En base a los datos surgidos de esta tarea, los pesquisas determinaron que los secuestradores planeaban cometer otros hechos y el 9 de marzo la Policía detuvo a Ritondale, Martínez y Farías, mientras que Gramajo permaneció prófugo varios días más.

Tras las detenciones, la víctima reconoció en rueda de presos a los primeros dos acusados, en tanto que el perfil genítico elaborado por los peritos coincidió con el ADN del imputado Gramajo.

Fuente: zonanortediario.com.ar