El padre Juan Carlos Di Camillo, párroco de la Parroquia Sagrado Corazón de Boulogne (Cnel. Bogado y Los Ceibos), falleció repentinamente de un infarto en la tarde del sábado 26 de julio.
Había nacido en Villa Adelina el 10 de noviembre de 1959. Hijo de Domingo Di Camillo e Inés Peter, creció en un hogar de profundas convicciones católicas. Cursó la primaria en la escuela San Andrés Avelino de Villa Adelina y la secundaria en el colegio salesiano Santa Isabel.
El 17 de marzo de 1980 ingresó a la Casa de Formación San Cayetano, de la orden de los Clérigos Regulares (teatinos), comunidad fundada por San Cayetano. Luego de completar su formación en filosofía y teología, fue ordenado sacerdote el 17 de marzo de 1989.
En 1990 asumió como párroco de Nuestra Señora de Luján, en Villa Adelina, donde desarrolló una pastoral enfocada en los sectores populares. En el barrio Los Perales promovió la construcción de la Capilla Nuestra Señora del Valle, con una fuerte labor entre jóvenes, familias vulnerables y personas con adicciones. También fundó la escuela para personas con discapacidad Santa María de Luján.
En 1994 fue designado párroco de San Cayetano en la ciudad de La Plata y responsable del colegio homónimo. Allí apadrinó un merendero y espacio de apoyo escolar en el barrio El Charquito, acompañando a familias y niños en situación de calle. A partir de esa experiencia impulsó la creación del Hogar San Cayetano, en el barrio San Carlos, para niños en riesgo. Durante su gestión, la parroquia fue elevada a Santuario Diocesano. Además, mantuvo un fuerte vínculo con sindicatos, trabajadores y personas desempleadas.
En esos años también viajó a las Islas Malvinas como parte de una comitiva que acompañaba a familiares de caídos en la guerra.
Tiempo después fue nombrado delegado del superior general de los teatinos en Argentina y elegido primer superior provincial.
En 2005 asumió como párroco del Sagrado Corazón de Jesús en Boulogne, donde también fue superior de comunidad. Trabajó especialmente en los barrios Obrero, Santa Rosa y Arrebato.
En 2014 regresó a Villa Adelina para volver a hacerse cargo de la parroquia San Cayetano y del colegio, además de retomar la formación de futuros sacerdotes como maestro de aspirantes y postulantes en la Casa de Formación San Cayetano.
Durante los últimos años impulsó la pastoral social, Cáritas, un comedor solidario y la asistencia a personas enfermas y mayores. También promovió proyectos para jóvenes y colaboró con iniciativas de seguridad y desarrollo barrial.

