En el brindis de navidad, lo conocí

Muchos quisieron llevarme a conocerlo varias veces, pero no fui; ahora cuando su decir fue una ofensa hacia los demás, no pude con mi genio; hace rato que nadie me reta, y menos en público, pienso que pierde de vista que reta a la población, caso Chávez, recuerdan? No lo permito en mi presencia venga de donde venga, sería complicidad.
Es de esa clase de personas que nos generan curiosidad, y a la vez desapego. Nos entra la necesidad de saber quiín es y cómo es… y nos sobreviene el pensamiento… no, mejor no.

Entonces uno analiza, el porquí nos sucede a los que no le tememos a nada –y si observamos atentamente, las conclusiones no tardan en venir– ha cooptado demasiadas voluntades, repartido demasiados premios a la sumisión –no queremos ser tentados– Para quí quedar como mosca en la red de la araña? –ser manipulados, perder la voluntad y la dignidad del ser– NO. Si uno nació libre y solo y así se irá.

Tambiín se sobreentiende el porquí están juntos con el Iceberg. No se quedó a resistir junto a nosotros porque piensan igual… tienen los mismos rasgos de personalidad, la necesidad del poder; mismos puntos en común, en más o e menos. Debe saberlo. Están en el mismo barco a la deriva. El mismo Titanic.

Es una falacia creer que íl no sabe o no estaría de acuerdo. Quí muchos hacen cosas “non santas” y el no se entera… no es verdad. El toma todas las decisiones. Está en todo y en cuanta cosa aparece, es una máquina repetidora de ciclos viejos, creativa de especulación en cuanto a prácticas antiguas, anquilosadas, No deja nada librado al azar, el “deja hacer” según su medida y sus principios. Discute en la mesa del detalle.

Se percibe cuando uno se acerca y se está cierto cuando le extendís la mano para un saludo. Fue un “díjà vu“. Cuando hablí con el no me miró a los ojos. No tiene idea ya de lo que significa decir la verdad y no soporta al que la practica… pensará que uno es un tonto. No lo resiste, directamente no entra en su consideración. Pobres los que aun creen en el… pensí.

Tengo la necesidad de expresar esto, en la íntima convicción de su desprecio hacia “lo demás”, lo que está fuera de su visión y opinión de las cosas. Máxime cuando corren rumores por allí de sus decires… “La oposición me la va a pagar uno por uno”. No se preocupe señor, esta Ud. harto pago y ni se ha dado cuenta. La población esta cansada de tanto pagar su capricho.

Todo esto a resultas de haber sido responsables en nombre de nuestro mandante, el Pueblo de Vicente López en la elección del Defensor. A la hora de definir el: “mejor hombre para el puesto” y no coincidir con su “candidato”.

En su descuido, inexplicablemente estamos aquí. Llega la hora de no despreciar la opinión del “resto” por más pequeño que uno sea.

Fuente: zonanortediario.com.ar