Por y para la gente

Hay que darle la importancia que merece a la expresión popular en las urnas en octubre del año pasado. Hubo dos expresiones de deseo muy marcadas en el voto de la gente. Por un lado, el hartazgo de un modelo para pocos y de blindaje mediático que puso a la sociedad de rodillas para que el pan termine siempre en las mesas de los mismos poderosos que se enriquecen a costa de 45 millones de argentinos y de argentinas. Por otra parte, aunque algunos pretendan minimizarlo o les genere un tormento tener que admitirlo, la mayoría eligió una manera de gobernar que los reconoce, que los cobijó por 12 años, que defiende y amplia derechos y que tiene en cuenta a todos y a todas por igual.

Siempre va a haber quienes pongan palos en la rueda, como lo hicieron históricamente, porque les incomoda un estado presente. Pretenden poner etiquetas de autoritario a un estado que asume el rol de orientador entre el mercado y los particulares, corrigiendo asimetrías que se dan por la diferencia de poderes. Les disgusta una conducción que tiene como premisa defender los salarios y las jubilaciones desde un seguimiento minucioso de precios y tarifas. Se le puso fin a los tiempos en que los mercados regían nuestro destino y se despreciaba por completo el rol del Estado; que hoy recuperó su posición de rector para la búsqueda constante de condiciones favorables para la mayoría de la sociedad, especialmente de los trabajadores y las trabajadoras, y para el funcionamiento de la economía en general.

Por la convicción constante del progreso y la igualdad de oportunidades nos tildan, con un tinte despectivo de populistas. Laclau (2005) consideraba que el populismo, lejos de ser un obstáculo, garantiza la democracia, evitando que ésta se convierta en mera administración. El pueblo le dijo basta a los empresarios que los únicos bolsillos que llenaron fueron los suyos trasladando la incertidumbre de la macroeconomía a los asalariados. Somos populistas y populares, porque siempre vamos a estar preocupándonos y ocupándonos por quienes más lo necesiten. Es este Estado presente que hoy tenemos el que va a impulsar la salida de la crisis a través de obras de infraestructura y vivienda que no sólo influyen de lleno en el cotidiano de la gente, sino que también generan de forma directa una reactivación en la economía y que, por supuesto, tienen un efecto multiplicador en la generación de puestos de trabajo.

Es la convicción que tienen Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner de poner de pie una vez más al país nuestro motor para seguir trabajando en el 2021 por la ampliación de derechos, por una concepción federal, por el resurgir del mercado interno y por una movilidad social ascendente.

Hagamos historia, todos juntos, como mejor lo sabemos hacer, para poder volver a tener la Argentina que soñamos y merecemos.

Fuente: (Por Alejandro Phatouros – Vicepresidente PJ de Gral. San Martín)