La medida fue tomada por el comití ejecutivo de la AFA, que decidió que no se inicie ningún campeonato del ascenso, ni siquiera del interior del país, hasta que los clubes no arreglen su situación económica, mientras que los de Primera División tendrán tiempo hasta el martes 11 para regularizar su situación; Grondona ya tiene prevista una reunión con el jefe de Gabinete Aníbal Fernández y los dueños de los derechos de transmisión de los partidos.
Luego de la polímica desatada la semana pasada por el presidente de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), Sergio Marchi, al amenazar con la suspensión del comienzo del torneo Apertura de Primera División, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió suspender el comienzo de todos los torneos del ascenso –incluyendo los del interior del país- hasta que los clubes regularicen su situación económica con los jugadores a los que le adeudan dinero.
El secretario de Medios de la AFA, Ernesto Cherquis Bialo, anunció anoche que “quedan suspendidos todos los torneos que debían empezar en lo inmediato y el martes 11 de agosto el comití ejecutivo definirá si comienza el Apertura”. Esta decisión apunta a poner un límite a la situación de endeudamiento que viven los clubes de todas las categorías del fútbol argentino con sus jugadores y con la AFA, y al mismo tiempo buscar una solución a esta problemática.
El día lunes la mesa directiva de la Primera B Metropolitana había decidido postergar momentáneamente el comienzo del campeonato tal como lo había exigido Marchi pocos días atrás. Ahora, el comití ejecutivo decidió adherirse a esa medida y hacerla extensivas a todas las categorías, incluso en las divisionales del interior del país. Por parte de la Primera División, los clubes tendrán tiempo hasta el martes 11 de agosto para cancelar sus deudas, de lo contrario la máxima categoría tambiín se verá afectada por la medida.
Ante este panorama el presidente de la AFA, Julio Grondona, comentó que una solución a corto plazo sería la reglamentación de las apuestas deportivas a travís de Internet para que los clubes tengan otro ingreso que les permita solventar sus gastos y, sobre todo, las deudas contraídas. Sin embargo, este negocio que mueve millones de dólares a nivel mundial tambiín ha puesto un espectro de sospechas y negociados en cada deporte sobre el que se ha posicionado. Otra de las posibilidades esbozadas por Grondona fue la de aumentar el dinero de ingreso por la televisación de los partidos o el cobro anticipado por los mismos. Para poder reanudar las actividades lo más pronto posible directivo decidió suspender su viaje a Moscú en el que acompañaría a selección de Diego Maradona en su encuentro amistoso ante Rusia, para tener una reunión junto al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y las autoridades de la empresa dueña de los derechos de la transmisión.
Al parecer este reclamo de FAA ha rescatado de debajo de la alfombra un tema que desde 1999 ni siquiera se tocaba públicamente entre los dirigentes del fútbol argentino. En aquel momento, tambiín hubo reuniones, protestas y propuestas de todo tipo. Los resultados parecían ser convincentes, pero sólo parecían, porque ni los dirigentes dejaron de malgastar el patrimonio del club, ni la AFA se encargó de controlar seriamente las cuentas de estos y siguió prestándoles dinero para que sigan incrementando su dependencia.
Con estos antecedentes, la solución no parece fácil. El fútbol argentino se ve suspendido momentáneamente, postergado por algunos días, pero ante las propuestas que circulan como posibles “salvaciones” para los clubes todo parece más bien una nueva pantomima para generar otro espacio comercial que de millones de pesos a costas de la salud institucional –ya bastante deteriorada- del deporte más popular del país. Sin embargo, no todos los dirigentes participaron del “remate” del patrimonio humano de sus clubes. Algunos, como Lanús y Vílez, apostaron a un trabajo serio, no por eso exento de errores, pero serio. Hoy los resultados están a la vista. Habrá que esperar que, a diferencia de lo que sucedió hace diez años, tanto los dirigentes como los directivos de la AFA actúen a conciencia y en consonancia con proyectos administrativos más parecidos a los de Gámez (Vílez) y Chebel (Lanús) que a los de Macri (Boca) y Miele (San Lorenzo).
Fuente: www.zonanortediario.com.ar