Fernanda Miño: “Las necesidades de alimento y el hábitat en general vienen deteriorándose hace cuatro años”

La Secretaria de Integración Socio Urbana de la Nación y referente de San Isidro, Fernanda Miño, habló con “Aquí no ha pasado nada”, espacio radial de Zona Norte Diario Online por AM 1540. En la charla se refirió a la situación de los barrios populares en el contexto de la pandemia y lo que viene en materia de infraestructura para mejorar la calidad de vida de los vecinos más vulnerables.

-Tiene un cargo clave en cuanto al trabajo con los barrios populares que están muy golpeados por la pandemia. ¿Cómo viene el trabajo?

Nos tiene noche y día sin dormir por pensar en cómo lo abordaremos. Ya lo estamos haciendo igual con toda la dificultad de la pandemia, con este pico que nunca llega. La dificultades para hacer las obras que estamos empezando a firmar, los convenios con las organizaciones y los distintos municipios, y trabajando en los que ya están presentados como posibilidad de trabajo y construcción. Sabiendo que la venimos trabajando y luchando desde hace mucho para revertirla. La pandemia dejó al descubierto que no se puede esperar más, que ya llegamos tarde 20 o 30 años, viendo que también estamos viviendo esta nueva realidad. Tenemos que darnos lugar a ver que no sólo estar hacinados en los sectores urbanos no tiene salida, hay que pensar no sólo en brindar servicios a las familias de barrios populares, sino también repensar la posibilidad de empezar a expandir a través del loteo con servicio, o la vivienda semilla, empezar a buscar terrenos alejados de las grandes urbes y dar una calidad de vida distinta, ver la sustentabilidad y las cosas que se dicen en teoría, empezar a hacerlas en práctica. Creemos que con articulación entre las organizaciones, los vecinos y los gobiernos locales con el Estado nacional y provincial. Es una de las formas en las que no se ha usado y que no han sido eficaces otras políticas en otros tiempos porque no se ha tenido en cuenta la organización territorial, la social. Nosotros estamos muy pendientes de esto. Nuestra secretaría es el resultado de la lucha en las calles, en los lugares de gestión, de legislación, etcétera. Estamos con un gran desafío y mucho trabajo por delante.

-¿Cuánto estipulan que tardará en llevar a cabo estos planes?

Teníamos pensado y soñábamos cuando ingresamos a la secretaría en ya tener de 100 para arriba los lugares trabajando, estamos recién llegando a 10 por la situación de la pandemia. Hicimos un plan maestro y lo presentamos, creo que estamos al frente de una secretaría, con un plan a 12 años con los presupuestos acordados, sabiendo que hay inflación en el medio y los precios van cambiando, pero con la voluntad política se puede hacer en ese tiempo. Hablamos con Alberto y con Cristina, notamos con la pandemia que tiene que ver con la posibilidad que hoy se da no sólo para repuntar la economía, sino también con llevar dignidad a los barrios, que tiene que ver con la urbanización y la integración, es una gran responsabilidad pero que debe ser acompañado por todos los sectores sensible dentro de un barrio. No puede ser sólo el Estado, hay muchas personas en el medio. La economía popular tiene mucho que trabajar, primero en ser reconocidos como trabajadores que más allá del trabajo formal. Es una economía que puede surgir con trabajadores que se inventan el trabajo. El ingreso familiar de emergencia dejó que hay 10 millones de personas que trabajan en esa modalidad, hay que entender eso como una posibilidad de trabajo concreto para apuntalar la economía después de la pandemia.

-¿Se va a dar prioridad a contener lo social o se puede hacer un simultáneo con la infraestructura?

Las necesidades de alimento y el hábitat en general vienen deteriorándose hace cuatro años, en muchos sectores no se ha llegado con políticas porque fue mucho el desinterés, como posibilidad de piso de dignidad, ni siquiera de la vivienda construida. Por eso hoy pensamos desde la secretaria en la integración a través de los servicios básicos. Hay una prioridad de este gobierno en poner las energías y los recursos económicos en que esto empiece a andar y funcionar. Nuestra tarea es velar porque eso llegue y se vaya cumpliendo la ley 27453 que ha puesto como política pública la integración social de los barrios. Somos los grandes custodios de esa ley, de hacerla valer. Hay un gran presupuesto y confianza de que eso llegue a realizarse.

-¿Cómo está la situación hoy de la gente en los barrios?

En algunos lugares en los que hay rebrotes la situación en materia de alimentos y la imposibilidad de trabajar deteriora todo. No es que tenés la comida y podés ir tirando los días. Hay una necesidad de salir de casa para hacer changas, el oficio, el trabajo. Son familias que están acostumbradas a trabajar, que ahora lloran hasta para que les truchen el permiso, porque no quieren que les regales la comida, están acostumbrados a trabajar y quieren hacerlo. Hay un abanico de necesidades que es muy difícil de hacerlo desde un solo ámbito. Todas las áreas sensibles de los barrios son en las que hay que ponerse a trabajar, debe ser declarado esencial el trabajo de la integración urbana porque es algo que no es solo salud, es educación y es justicia. Está deteriorado el entramado a veces muy precario que las organizaciones sociales han edificado en los barrios, con la contención de los chicos, para que no terminen en una esquina abordados como una posibilidad de delincuencia. Todo eso que estuvo abordado por colegios, clubes, etcétera, hoy desapareció esa posibilidad de contención. Esta nueva normalidad tiene que ver con apuntalar eso que se ha caído.

-Para cerrar, y como referente local, ¿cómo ve a San Isidro en el manejo de la crisis?

Tuvimos una reunión con el intendente, con una gran disposición de su parte, de poder articular y trabajar y eso estamos haciendo, sabiendo que hay un presupuesto comprometido. Venimos teniendo pequeños avances, con la pandemia de por medio que no te deja a veces. Hay una disposición, que para nosotros fue una posibilidad de trabajo con las organizaciones. Sabemos que no se armó un Comité de crisis con las organizaciones, sé que en algunos lugares ha mermado la cantidad de alimentos que llegan como ayuda, hay un tema con las garrafas que no quieren hacerlo como antes. Hay un reclamo constante. Con el tema de la pandemia tuve reuniones con parte del equipo del municipio y si hay algo es directamente llamarlos. Hoy no hay canal que no sea personal conmigo, hubo casos muy efectivos, fueron a las familias y ayudaron. Ahora crecieron los casos y están desbordando. Voy a pedir otra reunión porque una cosa era hace un mes y otra cosa es ahora. No puede afrontar lo mismo un vecino de Las Lomas de San Isidro que uno del barrio San Cayetano. Son distintas oportunidades y situaciones, esto tiene que estar claro, más en este distrito que tiene posibilidades económicas.

Fuente: (www.zonanortediario.com.ar)