Más de 25.000 vecinos están adheridos a Ojos en Alerta, el programa que permite enviar mensajes, audios, fotos, videos y ubicación directamente al Centro de Operaciones Municipal.
El 77,6% de las comunicaciones vinculadas a la seguridad en San Isidro ya ingresa a través de canales municipales. El dato refleja el crecimiento de una red de prevención que combina la participación de los vecinos con el monitoreo de cámaras y el patrullaje en las calles.
Uno de los principales canales es Ojos en Alerta, el programa al que ya están adheridos más de 25.000 vecinos del distrito y que permite informar directamente al sistema de seguridad municipal sobre situaciones que generan preocupación en la vía pública.
El funcionamiento es sencillo: ante un hecho que resulte extraño o sospechoso, el vecino puede enviar un mensaje de WhatsApp sin necesidad de determinar previamente qué está ocurriendo. La herramienta permite mandar texto, audios, fotos, videos o compartir la ubicación.
En pocos segundos, esa información ingresa al sistema y queda disponible para el Centro de Operaciones Municipal (COM), los operadores de monitoreo y los equipos de patrullaje, que evalúan la situación y disponen la respuesta correspondiente. Según informó el Municipio, las alertas permiten movilizar a los oficiales en menos de cinco minutos.
De esta manera, a la información obtenida mediante las cámaras de seguridad y el monitoreo permanente se suma lo que los propios vecinos observan en tiempo real desde distintos puntos del distrito.
Los números muestran el peso que adquirieron estos mecanismos: actualmente, el 77,6% de las comunicaciones relacionadas con la seguridad llega por canales municipales.
El esquema se complementa con presencia en las calles. De acuerdo con los datos oficiales, todos los días se llevan adelante más de 100 operativos de control en diferentes puntos de San Isidro, en los que se fiscalizan más de 800 personas y alrededor de 400 vehículos.
“Una vez que la gente se capacita, lo que generamos es un cambio de comportamiento. Pasamos del ‘no te metas’ a que empiece a comunicarse con nosotros, a alertarnos sobre determinadas situaciones. Y, por otro lado, el vecino comienza a estar más atento”, explicaron desde la Secretaría de Seguridad del Municipio.
Para ampliar la cantidad de usuarios y garantizar el correcto funcionamiento de Ojos en Alerta, el Municipio realiza capacitaciones en delegaciones municipales, clubes de barrio, comercios y domicilios particulares.
Los encuentros tienen una duración aproximada de 45 minutos, aunque las capacitaciones realizadas en las delegaciones municipales pueden completarse en menos de diez minutos.
Durante esas jornadas se explica cómo utilizar la herramienta, cómo funciona el Sistema de Seguridad Municipal, qué recursos intervienen y de qué manera se articula la respuesta cuando ingresa una alerta.
La última capacitación masiva se realizó el jueves pasado en Beccar. El objetivo es que, frente a una situación que genera preocupación, los vecinos cuenten con un canal directo para aportar información en cuestión de segundos.
“Con Ojos en Alerta brindamos una herramienta ágil y sencilla que complementa los canales de comunicación de nuestro sistema de seguridad. Estamos muy contentos porque cada vez más vecinos se involucran, lo que nos permite intervenir con inmediatez”, señalaron desde la Secretaría de Seguridad municipal.

