Con enormes expectativas en la previa, tanto el postulante del Frente de Todos Federico Gelay como el del vecinalismo Marcos Hilding Ohlsson hicieron agua en las elecciones del pasado domingo.
Vale destacar la gran elección del intendente Gustavo Posse, que fue reelegido con más del 47% de los votos y le dio una de sus pocas alegrías a Juntos por el Cambio en el Conurbano. Sin embargo, lo más relevante del pasado domingo tiene que ver con la oposición.
Con casi 6 puntos de corte en contra en relación a la boleta de Alberto Fernández, el candidato a jefe comunal del Frente de Todos Federico Gelay cosechó apenas el 26,31% de los votos. El resultado marca que no solo no creció desde las primarias como se esperaba, sino que no pudo ni siquiera mantener el porcentaje obtenido a nivel local por el espacio en agosto, que había sido del 26,82% en la interna que lo enfrentó con Fernanda Miño.
Además, días atrás habían circulado encuestas entre algunos medios que daban cuenta de una elección "pareja", difundidas desde ese mismo espacio y defendidas como verídicas ante la propia militancia.
Tambiín se trató de la peor elección local del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires.
En síntesis, Gelay no tuvo "pasta" para mejorar la performance del peronismo en un distrito históricamente adverso.
Asimismo, hay que hablar del triste resultado para ConVocación Cívica Cambia San Isidro. El menjunje entre ConVocación por San Isidro y los espacios del ex possista Carlos Castellano y el titular de la AABE Ramón Lanús quedó en el tercer lugar con el 20,23% de los votos.
En las elecciones de 2017, sin los aportes de Castellano y Lanús, el vecinalismo había obtenido el 19,48%, lo que equivale a 41.095 votos. Eso significa que, alianza mediante con estas dos fuerzas y sacrificando dos de los tres concejales que ingresaron al legislativo, crecieron menos de un 1% (1266 votos), quedaron relegados a un lugar marginal víctimas de la polarización y dejando de crecer por primera vez en cuatro elecciones. Recordemos que ConVocación por San Isidro había logrado el cuarto puesto en 2013, el tercer puesto en 2015 y el segundo lugar en 2017. Ni siquiera crecieron en relación a las primarias de agosto, de hecho decrecieron, ya que habían obtenido más del 22%.
Tampoco fue ganancia para Castellano, que no pudo ingresar al Consejo Escolar encabezando esa nómina de postulantes, ya que el piso de votos para hacerlo es del 25%.
No queda claro el futuro de ese espacio y si el trabajo conjunto se mantendrá entre las tres fuerzas que la integran, ya sin las cajas de Cambiemos en Nación y Provincia que les brindaban apoyo en las sombras.
Como dato de color, entre los dos principales candidatos opositores sumaron el 46,5% de los votos. Quiere decir que aunque hubieran confluido en una misma fuerza la victoria, aunque por menos de un punto, habría sido para Posse, que con esta oposición, duerme tranquilo.
Fuente: www.zonanortediario.com.ar