La sesión extraordinaria convocada en el Concejo Deliberante de San Isidro para debatir el avance del proyecto inmobiliario previsto en la Barranca de Alvear, en Martínez, no pudo realizarse por falta de quórum, luego de que los concejales del oficialismo no bajaran al recinto.
La convocatoria había sido impulsada por sectores de la oposición con el objetivo de tratar un proyecto destinado a frenar el emprendimiento previsto en el predio ubicado en la zona de General Alvear y Solís, un desarrollo que viene generando rechazo entre vecinos del Bajo de Martínez y organizaciones que cuestionan su impacto urbano y ambiental.
El proyecto se encuentra en etapa de Evaluación de Impacto Ambiental y forma parte del expediente N° 158/2026. Vecinos de la zona ya presentaron impugnaciones técnicas y observaciones contra la iniciativa, al advertir sobre posibles efectos en la barranca, la topografía natural del terreno, la forestación, el tránsito y la infraestructura urbana del barrio.
Durante los últimos días, el reclamo también se trasladó a la calle con pasacalles colocados en distintos puntos de Martínez y Acassuso bajo la consigna “No queremos edificios en la barranca”. Los carteles apuntan al intendente Ramón Lanús y convocan a sumar adhesiones mediante un código QR para incorporarlas al expediente administrativo.
El emprendimiento se proyecta en el predio de General Alvear 1495/1501, conocido además por su antecedente histórico: durante la década del ’90 fue residencia del empresario Alfredo Yabrán, figura central de aquellos años y cuyo nombre quedó asociado al crimen del fotógrafo José Luis Cabezas.
Según la documentación difundida por los vecinos, la iniciativa consiste en una “Urbanización Especial Residencial” con destino a viviendas multifamiliares. El proyecto contempla un bloque edilicio de tres pisos, con alrededor de una treintena de unidades, y un estacionamiento subterráneo, uno de los puntos más objetados por quienes advierten sobre el impacto que podría generar una excavación en una zona sensible de la barranca.
Desde el bloque Frente Renovador-Fuerza Patria cuestionaron con dureza la ausencia del oficialismo en la sesión extraordinaria. El presidente del bloque, Federico Meca, sostuvo que “hoy el oficialismo eligió el silencio antes que dar explicaciones”.
“Tuvieron la oportunidad de debatir de cara a los vecinos y decidieron vaciar el recinto. Impedir el tratamiento de este proyecto también es una decisión política y demuestra de qué lado están cuando hay intereses tan importantes en juego”, afirmó Meca.

En la misma línea, la concejal Estefanía Rivadulla planteó que “los vecinos esperaban respuestas, transparencia y un debate serio sobre el futuro de la barranca”. Y agregó: “En cambio, encontraron bancas vacías. Es una enorme falta de respeto para quienes vienen defendiendo este patrimonio natural de San Isidro”.
Por su parte, Diego Montivero apuntó contra la discusión política que atraviesa el tema y sostuvo que “durante décadas de gestión al possismo nunca le interesó de forma genuina la costa de San Isidro”, al considerar que su actual posicionamiento responde a “un burdo oportunismo político”.
El concejal Marcos Díaz también rechazó el emprendimiento y advirtió que su bloque se opondrá a este tipo de iniciativas inmobiliarias. “Siempre nos vamos a oponer a este tipo de proyectos inmobiliarios que benefician únicamente a las constructoras y al dueño de la tierra”, señaló.
Díaz además vinculó el debate local con el modelo urbano de otros distritos de la zona norte. “Nos preocupa cada vez que entra un proyecto de este estilo porque pensamos en lo que pasó en Vicente López, donde se construyeron torres en todo el municipio, y eso no lo queremos para San Isidro”, expresó.
La concejal Virginia Franco, en tanto, remarcó que “la barranca y la costa son parte del patrimonio de todos los sanisidrenses” y sostuvo que el oficialismo perdió “una oportunidad para escuchar a la comunidad y demostrar que está dispuesto a priorizar el interés público por sobre cualquier otro interés”.
El conflicto por la Barranca de Alvear ya había generado cruces en los últimos días. Los bloques Frente Renovador y Fuerza Patria habían cuestionado al Ejecutivo municipal por lo que consideraron una contradicción con las modificaciones impulsadas recientemente al Código de Ordenamiento Urbano bajo el argumento de proteger la barranca.
En paralelo, el concejal de Acción Vecinal San Isidro Walter Pérez también había expresado su rechazo al emprendimiento y sostuvo que el Concejo Deliberante ya declaró a la barranca como área intangible. “No hay excusas ni justificaciones: o continúa siendo una zona residencial o la barranca se convierte en una zona de edificios de departamentos”, planteó.
Consultado por Zona Norte Diario Online, el presidente del Concejo Deliberante de San Isidro, Jorge Álvarez, pidió prudencia y remarcó que el expediente todavía no tiene una definición final.
“Estamos hablando de un proyecto que todavía está en la etapa de recepción, de acuerdo a lo que marca la ley de opinión del entorno”, sostuvo Álvarez.
En ese sentido, explicó que la presentación realizada “está sujeta a código”, pero advirtió que el trámite requiere necesariamente una instancia de escucha a los vecinos. “Requiere indefectiblemente un proceso de escucha a los vecinos que termina el jueves 2 de julio y aún no se tiene el resultado final, con lo cual todo tipo de especulación me parece de mínima apresurada y tal vez en algunos casos malintencionada”, afirmó.
Desde el Municipio de San Isidro, también consultados por Zona Norte Diario Online, explicaron que se trata de un predio privado y remarcaron que el proyecto “está dentro de los parámetros de lo que permite el Código de Ordenamiento Urbano” y que “no afecta la barranca”.
Además, señalaron que se solicitó un Estudio de Impacto Ambiental en el marco de un proyecto multifamiliar en Alvear y Solís. “El objetivo es evaluar los posibles impactos de la obra y definir las medidas necesarias para mitigarlos o minimizarlos, garantizando un desarrollo compatible con el bienestar del barrio”, indicaron desde la comuna.
Desde el Ejecutivo también remarcaron que, aunque el emprendimiento se desarrolla sobre terrenos de propiedad privada y cuenta con aval normativo del COU, por su escala y características debe ser tratado como una Urbanización Especial. Por ese motivo, explicaron, resulta obligatorio avanzar con el procedimiento de evaluación ambiental para asegurar el cumplimiento normativo y la protección del interés público.
En ese marco, la comuna convocó a una consulta pública digital para que los vecinos puedan presentar observaciones, dudas o sugerencias a través del sitio oficial sanisidro.gob.ar/impacto-ambiental.
“Para nosotros es muy importante escuchar a todos los vecinos”, afirmaron desde el Municipio. Según detallaron, se enviaron 200 notificaciones a vecinos de las 13 parcelas lindantes y el plazo para participar de la consulta pública permanece abierto hasta este jueves 2 de julio de 2026.
Tras la caída de la sesión, desde Frente Renovador-Fuerza Patria adelantaron que continuarán impulsando iniciativas institucionales para que el proyecto sea debatido públicamente y para reclamar mayor transparencia, participación vecinal y una evaluación integral del impacto ambiental y urbano del emprendimiento.
Mientras tanto, la discusión por la Barranca de Alvear sigue abierta y expone una tensión creciente entre el reclamo vecinal, los cuestionamientos opositores y la postura del Ejecutivo, que sostiene que el proyecto se ajusta al Código de Ordenamiento Urbano y que el expediente aún atraviesa las instancias administrativas correspondientes.

