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Lentes con inteligencia artificial y financieras en Nordelta y San Isidro: así operaba la banda narco que distribuía hasta 70 kilos de cocaína por semana

Una organización dedicada al narcotráfico que operaba en San Martín, Tigre, Vicente López, San Isidro, Pilar y la Ciudad de Buenos Aires fue desarticulada tras una investigación de la Policía Bonaerense que permitió reconstruir una compleja red de distribución de cocaína y presunto lavado de dinero. La banda, que según los investigadores comercializaba entre 50 y 70 kilos de droga por semana, utilizaba vehículos acondicionados, propiedades de seguridad, financieras y hasta anteojos inteligentes para coordinar sus movimientos. El operativo terminó con diez detenidos, entre ellos el señalado líder de la organización, Martín Alejandro Chamut, de 52 años.

Según la investigación que tramita ante el Juzgado Federal de Tres de Febrero, a cargo de Juan Manuel Culotta, Chamut llevaba más de dos décadas vinculado al negocio del narcotráfico en San Martín y habría abastecido a distintas organizaciones dedicadas a la venta de estupefacientes, incluida la de Miguel Ángel “Mameluco” Villalba. Aunque estuvo detenido, los investigadores sostienen que logró mantener el control de sus operaciones desde prisión y que, tras recuperar la libertad en abril de este año, retomó personalmente las transacciones de mayor volumen.

Para sostener la estructura contaba con dos colaboradores de confianza. Gustavo Ariel Etchart, de 43 años, era señalado como responsable de la distribución en Pilar, Tigre, San Isidro y Vicente López, mientras que Facundo Leonardo Romero habría coordinado el abastecimiento de más de diez puntos de venta en Villa Corea y distintos búnkeres ubicados en Villa Hidalgo y Villa Cárcova, dentro del partido de San Martín.

Uno de los aspectos más llamativos de la investigación fue el uso de anteojos inteligentes Ray-Ban Meta por parte de Etchart. Durante los seguimientos, los policías observaron que el sospechoso alternaba entre dos pares de lentes. Al analizar esa conducta, establecieron que uno de los dispositivos incorporaba tecnología capaz de grabar imágenes y realizar transmisiones en vivo. Los investigadores sospechan que Etchart los utilizaba para mostrarle sus movimientos a Chamut mientras permanecía detenido, aunque esa hipótesis todavía no fue acreditada judicialmente. Los anteojos quedaron secuestrados.

La investigación también reveló una presunta estructura destinada a canalizar las ganancias del narcotráfico mediante actividades comerciales. De acuerdo con la información publicada por Infobae, Etchart y su sobrina Oriana Ailén Etchart Torres habrían constituido una sociedad anónima vinculada a negocios financieros y operaciones de cambio de divisas. Una de las financieras funcionó inicialmente en Nordelta y posteriormente se trasladó a San Isidro.

Según explicaron fuentes del caso, los compradores de cocaína recurrían a esos establecimientos para cambiar pesos por dólares y luego pagar la mercadería. Los investigadores también identificaron agencias de automóviles y lavaderos de vehículos que habrían sido utilizados como pantallas comerciales para justificar movimientos de dinero.

La organización tenía una logística diseñada para dificultar los seguimientos. La droga era transportada en bolsos, mochilas y vehículos especialmente acondicionados. Parte de las operaciones incluía la entrega de dinero en Villa Corea y el retiro de cocaína en una vivienda precaria de Villa Ballester, ubicada cerca de un polideportivo.

Además, la banda disponía de departamentos, oficinas, cocheras y viviendas en San Martín, Nordelta, San Isidro, Vicente López y Pilar, utilizados como lugares de almacenamiento y resguardo. Después de determinadas entregas, los vehículos permanecían estacionados durante unos diez días para evitar que fueran identificados por los investigadores. Etchart y Romero tenían copias de las llaves y coordinaban los movimientos.

Según las estimaciones policiales, la red llegaba a distribuir entre 50 y 70 kilos semanales de cocaína de alta pureza. Los investigadores identificaron como presunto proveedor principal a Ricardo Daniel Pérez, radicado en Pilar y vinculado a negocios de compraventa de vehículos en Tres de Febrero.

La pesquisa, iniciada en marzo de 2026, incluyó seguimientos, análisis de cámaras de seguridad, rastreadores GPS instalados en vehículos, drones y la intervención de más de 25 líneas telefónicas. En total, los investigadores reunieron unas 230 horas de escuchas que permitieron reconstruir operaciones comerciales, deudas y conflictos entre integrantes de la organización.

En una de las conversaciones incorporadas al expediente, uno de los interlocutores hablaba de ampliar sus negocios hacia el tusi, al considerar que podía generar mayores ganancias que la cocaína. En otro intercambio, uno de los sospechosos describía la dimensión económica de las operaciones: “Es plata grande”. Las comunicaciones también incluyeron referencias a financieras, pagos en dólares y discusiones por cantidades importantes de mercadería.

Tras recuperar la libertad, Chamut habría vuelto a participar directamente en el abastecimiento de puntos de venta ubicados en distintos asentamientos de San Martín, entre ellos los barrios 9 de Julio, El 18, Sarmiento, Pegamil y Loyola.

La investigación desembocó el 30 de octubre en 30 allanamientos simultáneos, con la participación de más de 300 efectivos policiales y grupos especiales. Los procedimientos permitieron detener a diez personas y secuestrar aproximadamente 11 kilos de cocaína, medio kilo de marihuana, nueve balanzas de precisión, 19 vehículos, armas de fuego y una importante cantidad de dinero en efectivo.

Entre la cocaína incautada había siete panes con el sello de Lacoste, con un peso total de 7,5 kilos, otro identificado con la insignia de Louis Vuitton, de 1,5 kilos, y dos kilos adicionales de droga compactada en piedra.

También se secuestraron $92.430.200 y 21.550 dólares, tres máquinas contadoras de billetes, cuatro cajas fuertes, una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros, un revólver calibre 22, 207 municiones, 29 teléfonos celulares, cinco computadoras portátiles y cuatro pendrives.

Los vehículos incautados incluyeron camionetas Ford Ranger y Volkswagen Amarok, además de modelos como Jeep Compass, Volkswagen Taos, Toyota Corolla, Peugeot 2008 y Fiat 500, entre otros.

Los detenidos fueron identificados como Martín Alejandro Chamut, Gustavo Ariel Etchart, Facundo Leonardo Romero, Oriana Ailén Etchart Torres, Alex Uriel Etchart, Ricardo Daniel Pérez, Marcelo Rodrigo Veriz, Oscar Daniel Agüera, Francisco José Chifaldi e Iván Gerometa.

La causa continúa bajo la órbita del juez federal Juan Manuel Culotta, con intervención de la Secretaría N° 7, a cargo de Gregorio Rueda. Los investigadores buscan determinar las responsabilidades de cada uno de los acusados en las maniobras de comercialización de estupefacientes y presunto lavado de activos, mientras avanza el análisis de la documentación y los dispositivos electrónicos secuestrados.

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