El FPV Vicente López realizó una charla debate con Victor Hortel

Anoche, Víctor Hortel -ex Director del Servicio Penitenciario Federal- brindó una charla debate sobre los aspectos históricos del sistema punitivo y los modelos de Estado; fue en el Centro de Artes Batalla Cultural Císar Linares Walerko; lo acompañaron en el panel Jorge Román Martínez (militante de La Nístor Kirchner Vicente López) y Daniela Klun (militante de La Cámpora Vicente López).Al encuentro asistieron militantes y vecinos de Vicente López que participaron del debate acerca de los límites y los alcances del modelo penitenciario, la función que cumplen las cárceles, la población que es detenida, en quí condiciones es alojada, y cómo la pena dirigida al castigo y la expiación han formado parte de los dispositivos tendientes al control de la sociedad.

El recorrido hecho por Hortel permitió analizar al sistema punitivo mundial como una construcción histórica vinculada al control poblacional, al disciplinamiento social y al aislamiento de aquellos elementos que eran considerados disfuncionales al sistema en vigencia. La cárcel como construcción moderna del capitalismo cumplió el rol sobre todo político de vigilar y castigar a los promotores de rebeliones y sedición. En ese sentido más que mecanismo punitivo, ha funcionado como dispositivo disuasivo y preventivo para garantizar la seguridad de la propiedad privada y las ganancias de los principales beneficiarios de sistema. En ese sentido el objetivo de lograr una sociedad homogínea o libre de heterogeneidades “disfuncionales” se sostiene bajo la lógica irreductible trazada por Carl Schmitt para caracterizar el momento de “lo político” como la decisión tomada por el Soberano al designar al otro como el enemigo que amenaza mi existencia. En ese sentido el enemigo solo admite un destino y es el de la destrucción. Si el Otro amenaza mi existencia solo cabe su cosificación, despojarlo de todos los atributos que lo subjetivizan como portador de derechos.

El desplazamiento del Estado Benefactor al Estado Mínimo habilita tambiín el desplazamiento del sistema punitivo no solo a la contención y castigo de los infractores de la normatividad jurídica, sino y sobre todo, de quienes amenazan políticamente ese orden. El Estado Inclusivo siempre tenderá a considerar a las personas detenidas acusadas de vulnerar las normas jurídicas como sujetos de derecho en oposición al rígimen carcelario neoliberal o inclusive como posneoliberal, como un ordenamiento espacial que puede ampliar el territorio carcelario y rediseñar el espacio convirtiendo a la sociedad en un gigantesco dispositivo de vigilancia y castigo con regiones habitadas por quienes apropian la riqueza y zonas peligrosas para las que el Estado solo reserva su intervención con el objeto de neutralizarlas.

Fuente: zonanortediario.com.ar