El proyecto inmobiliario Black Martínez, que contempla la construcción de 309 viviendas y 770 cocheras en el antiguo predio de Cheeky, en Martínez, enfrenta cuestionamientos de vecinos por una posible contaminación del suelo con mercurio. Un grupo de 170 familias presentó un reclamo formal ante la Municipalidad de San Isidro para exigir peritajes científicos independientes antes de que comiencen las excavaciones previstas para el emprendimiento.
El complejo está proyectado sobre el inmueble delimitado por las calles Juncal, Santo Domingo y Cuyo, donde antiguamente funcionó una fábrica de GTE Sylvania y posteriormente se instaló la empresa de indumentaria infantil Cheeky. Según la información difundida sobre el desarrollo, contempla también 15 locales comerciales, espacios destinados a oficinas y dos niveles subterráneos de cocheras.
La Asamblea Vecinal Predio Cheeky, con el patrocinio legal de la abogada Andrea Mateo, informó que presentó un escrito de oposición técnica ante el Municipio, registrado bajo el Expediente Administrativo Nº 351/2026 (Alcance 1674), acompañado por las firmas de 170 familias de la zona.
La principal preocupación de los vecinos está relacionada con la actividad industrial que se desarrolló durante décadas en el lugar. Allí funcionó una planta de GTE Sylvania dedicada a la fabricación de tubos fluorescentes, un proceso productivo que utilizaba mercurio elemental. Ante ese antecedente, la asamblea considera necesario determinar si quedaron residuos contaminantes en el subsuelo antes de permitir las excavaciones previstas para el nuevo complejo.
“No podemos afirmar con certeza qué hay hoy en el subsuelo, pero ante la envergadura del megaproyecto inmobiliario ‘Black Martínez’, que prevé la excavación masiva de dos subsuelos de cocheras, existe una sospecha legítima de contaminación latente”, explicaron desde la comisión técnica de la organización vecinal.
Por ese motivo, solicitaron que se impida cualquier movimiento de suelo hasta completar un plan exhaustivo de muestreo, auditado y peritado por organismos científicos independientes. Concretamente, reclaman la intervención del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
El planteo se fundamenta en los principios de prevención y precaución establecidos en la Ley General del Ambiente Nº 25.675. De todos modos, hasta el momento no se difundieron resultados de análisis que permitan confirmar la existencia actual de contaminación con mercurio en el terreno. El reclamo apunta precisamente a que se investigue esa posibilidad antes de avanzar con las obras.
La controversia se produce mientras el proyecto atraviesa el procedimiento de evaluación ambiental ante el Municipio de San Isidro. El pasado 7 de octubre, mediante el Boletín Oficial Municipal Nº 1240, se publicó la presentación de la Evaluación de Impacto Ambiental correspondiente a la consulta de factibilidad de construcción de una urbanización especial de usos mixtos, destinada a viviendas multifamiliares, oficinas y locales comerciales.
En su página oficial, la Municipalidad puso a disposición la documentación técnica del emprendimiento, incluyendo el estudio de impacto ambiental, planos de los edificios y subsuelos, informes de tránsito, relevamientos del arbolado y propuestas de paisajismo. La apertura de esta instancia de evaluación no implica por sí misma una autorización definitiva para ejecutar la obra.
Además de la cuestión ambiental, los vecinos expresaron preocupación por las consecuencias que podría tener un desarrollo de estas dimensiones sobre la infraestructura del barrio. En particular, advirtieron sobre una eventual saturación de las redes de agua corriente y cloacas, problemas de escurrimiento pluvial y un incremento de la circulación vehicular en una zona residencial caracterizada por calles relativamente angostas.
La presentación formal se realizó en el marco del procedimiento de participación ciudadana previsto en el artículo 18 de la Ley provincial 11.723. Desde la asamblea explicaron que buscan agotar las instancias administrativas ante el Municipio y que, de no obtener respuestas satisfactorias, evalúan recurrir a la Justicia Contencioso Administrativa.
En paralelo, los vecinos mantienen una campaña de participación bajo la consigna “El barrio lo defendemos entre todos”, con el objetivo de que más residentes se involucren en la discusión sobre el futuro del predio.
La consulta pública convocada por el Municipio tiene como fecha de cierre este sábado 7 de noviembre, según informó la asamblea. Los interesados pueden consultar la documentación y presentar observaciones mediante el formulario digital disponible en la página oficial de San Isidro. También está habilitada la presentación presencial en la Mesa General de Entradas municipal, ubicada en avenida Centenario 77, primer subsuelo, de 8 a 14.
El reclamo de las 170 familias incorpora así un nuevo elemento al debate por el futuro del antiguo predio industrial: la necesidad de determinar científicamente las condiciones del suelo antes de avanzar con un emprendimiento que podría modificar significativamente el perfil urbano de ese sector de Martínez.

