Un insólito episodio se registró en el Carrefour del shopping Soleil, en San Isidro, donde un hombre que reclamaba por un televisor que presuntamente había comprado con fallas decidió regresar al supermercado acompañado por integrantes de la barra brava de Central Ballester. Los hinchas ingresaron al comercio con bombos y redoblantes y comenzaron a cantar para exigir que le cambiaran el aparato.
Todo comenzó cuando un cliente adquirió un televisor en la sucursal ubicada en Bernardo de Irigoyen 2647. Según su versión, al llegar a su casa descubrió que el equipo no funcionaba correctamente y volvió al establecimiento para solicitar un reemplazo. Sin embargo, aseguró que los responsables del comercio se negaron a realizar el cambio.
Lejos de dar por terminado el reclamo, el hombre buscó una manera bastante particular de hacerse escuchar: convocó a integrantes de la hinchada de Central Ballester, club que milita en el ascenso del fútbol argentino, y regresó con ellos al supermercado.
La protesta sorprendió tanto a los empleados como a los clientes que se encontraban realizando sus compras. Con camisetas y prendas identificadas con el club, los barras comenzaron a tocar bombos y redoblantes mientras entonaban canciones de cancha, aunque esta vez el destinatario de los cánticos no era un equipo rival sino la cadena de supermercados.
“Queremos cambio, la puta que te parió”, cantaban los hinchas en uno de los pasillos. Luego redoblaron la apuesta con una advertencia: “Carrefour, Carrefour, si no cambiás la tele, qué quilombo se va a armar”.
La escena fue filmada por personas que estaban dentro del establecimiento y rápidamente comenzó a circular por las redes sociales. En las imágenes se observa al grupo reclamando a los gritos y haciendo sonar los instrumentos, mientras otros clientes registraban la situación con sus celulares.
El episodio generó sorpresa entre los presentes, algunos de los cuales reaccionaron con risas ante la inusual modalidad de protesta, mientras que otros observaron con desconcierto la irrupción de los hinchas.
Más allá de lo llamativo del reclamo, hasta el momento no trascendió si el televisor efectivamente presentaba un desperfecto de fábrica ni cuáles fueron los motivos por los que el supermercado habría rechazado el pedido de reemplazo.
Tampoco se conoció cómo terminó la protesta, si el cliente consiguió finalmente que le cambiaran el aparato o si Carrefour ofreció alguna solución alternativa. Lo cierto es que el reclamo convirtió por unos minutos a un supermercado de San Isidro en una improvisada tribuna de fútbol.

