El ministro de Transporte bonaerense apuntó contra la disputa entre Lucas Ghi y Martín Sabbatella y aseguró que sus consecuencias se observan en áreas como higiene urbana, infraestructura y salud. Además, confirmó que competirá por la intendencia en 2027.
El ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires y referente del Frente Renovador en Morón, Martín Marinucci, cuestionó el impacto que tiene sobre la gestión municipal la interna entre el intendente Lucas Ghi y el exjefe comunal Martín Sabbatella.
El dirigente, que anunció que será candidato a intendente en 2027, señaló que la decisión es el resultado de una construcción política de varios años y sostuvo que buscará representar al conjunto del peronismo local.
“Hace diez años que no soy candidato ni participo en una lista. Siempre acompañé, pero también mostré mi vocación por gobernar Morón en algún momento. Entiendo que es tiempo de hacerlo y por eso lo confirmé”, explicó Marinucci.
El funcionario señaló que, junto con los sectores que lo acompañan, trabaja en distintas propuestas de políticas públicas con la intención de comenzar a transmitir cuál es el municipio que pretende construir a partir de 2027.
Al analizar el escenario político local, Marinucci evitó presentar su candidatura como parte de una confrontación personal con Ghi o Sabbatella. Sin embargo, reconoció que el enfrentamiento entre ambos dirigentes perjudicó al oficialismo y a la administración municipal.
“No creo que sea un duelo. Las competencias políticas o partidarias no son guerras. Hay dos dirigentes, uno que es intendente y otro que fue intendente y jefe político del actual, que decidieron transitar caminos separados. También existe un distanciamiento emocional después de tantos años de compartir la vida política y personal”, consideró.
Marinucci recordó que desde 2019 forma parte de la coalición que permitió recuperar el gobierno municipal para el peronismo. Según relató, cuando comenzaron las diferencias dentro de Nuevo Encuentro intentó acercar a las partes y advirtió que la disputa terminaría afectando a todo el espacio.
“Busqué el equilibrio y traté de juntar a las partes para que pensáramos en lo único que debemos pensar quienes tenemos vocación política: mejorarles la vida a los vecinos de Morón y no concentrarnos en cuestiones personales. Lamentablemente, no se pudo lograr”, expresó.
El dirigente massista sostuvo que la crisis interna tuvo consecuencias concretas sobre el funcionamiento del Municipio. Entre las áreas que, según su mirada, necesitan correcciones mencionó la higiene urbana, la infraestructura y el sistema de salud.
“Cuando una pelea interna obliga a conformar un nuevo gabinete y ese proceso se extiende durante mucho tiempo, la gestión se ve dañada. No se puede estar pendiente de si un empleado o un funcionario se sacó una foto con alguien y, a partir de eso, tomar decisiones que desarticulen determinadas áreas”, cuestionó.
Marinucci recordó que había comprometido su acompañamiento a Ghi si el intendente contaba con la posibilidad de buscar una nueva reelección. Ante el actual escenario, y mientras continúa la discusión sobre las reelecciones, resolvió avanzar con su propio proyecto.
“En 2027 me van a encontrar compitiendo. Ojalá sea dentro de unas PASO entre todos los que entendemos que debemos ir juntos para garantizar un triunfo local, provincial y nacional”, afirmó.
Aunque evitó enumerar medidas concretas para un eventual primer día de gobierno, Marinucci señaló que su prioridad será construir políticas públicas mediante el diálogo con todos los sectores políticos del distrito, incluso con aquellos con los que mantiene diferencias profundas.
“Puedo no coincidir prácticamente en nada con quienes sean candidatos de La Libertad Avanza, pero no tengo dudas de que todos queremos más seguridad, que no haya baches y que mejore la higiene urbana. Mi vocación será gobernar y mantener un diálogo constante con todas las voces que representan a los vecinos”, explicó.
En el plano nacional, Marinucci respaldó una vez más a Sergio Massa, a quien definió como el dirigente con mayor capacidad, conocimiento y experiencia para conducir al peronismo. No obstante, se mostró partidario de resolver los liderazgos mediante elecciones internas si no se alcanza un acuerdo.
“El peronismo siempre entendió que el que gana conduce y el que pierde acompaña. Hay que volver a esos valores, construir liderazgos y exponerlos a la voluntad popular. Después, todos tenemos que acompañar a quien represente a la mayoría”, concluyó.

