Omar Arce, secretario general del sindicato municipal, cuestionó el aumento unilateral del 10% y denunció incumplimientos del convenio colectivo. Anticipó que, si no hay respuestas del Ejecutivo, podrían profundizarse las medidas de fuerza.
El Sindicato de Trabajadores Municipales de San Isidro realizará el viernes 14 de agosto un paro total de actividades en rechazo al aumento salarial del 10% otorgado por el gobierno local y ante lo que considera un incumplimiento sistemático del convenio colectivo de trabajo.
El secretario general del gremio, Omar Arce, explicó que la medida coincidirá con el Día del Trabajador Municipal, una jornada no laborable vinculada con la celebración del primer convenio colectivo del sector.
“Llegamos a esta situación porque el aumento del 10% es insuficiente y fue decidido unilateralmente. El Ejecutivo no tomó ninguna de las propuestas que venimos presentando desde el comienzo de esta gestión”, afirmó.
Según relató, una asamblea resolvió que los empleados no participarían de actividades durante esa jornada. El Municipio intentó trasladar el día no laborable, pero el sindicato sostuvo que esa modificación únicamente podía realizarse mediante un acuerdo paritario.
Arce aseguró que numerosos trabajadores comunicaron directamente a sus superiores que no concurrirían a sus puestos. Frente a ese escenario, el Ejecutivo informó que no habrá actividad administrativa, que los campos de deportes permanecerán cerrados y que el sistema de salud funcionará únicamente con guardias mínimas.
“El trabajador entendió la medida y decidió no asistir. Eso obligó al Ejecutivo a comunicar oficialmente que no habrá actividades. Creo que están comenzando a tomar nota de la situación y a salir de la burbuja”, sostuvo.
El dirigente aclaró que no se prevén movilizaciones ni cortes de calle durante el paro. La intención, señaló, es que la jornada funcione como un llamado de atención y permita que ambas partes reflexionen sobre el conflicto.
Uno de los principales reclamos del sindicato es la situación salarial. Arce aseguró que alrededor de 3.000 empleados municipales perciben salarios básicos por debajo de la línea de indigencia.
“Tenemos básicos que van aproximadamente de los 300.000 a los 550.000 pesos. Casi tres mil trabajadores están por debajo de la indigencia. Pedimos salir de esa situación, pero no recibimos ninguna respuesta”, denunció.
El dirigente cuestionó además el funcionamiento de las negociaciones paritarias. Indicó que los representantes del intendente Ramón Lanús son la jefa de Gabinete, Manuela López Menéndez, y el director general de Recursos Humanos, Alejandro De Simone, pero aseguró que las reuniones no arrojan resultados concretos.
“Llegamos, repetimos las propuestas que venimos sosteniendo y nos responden que las están estudiando. Llevan 33 meses contestándonos lo mismo”, afirmó.
Arce también denunció irregularidades en las condiciones laborales y cuestionó la organización de los horarios. Como ejemplo, mencionó a trabajadores de limpieza que comienzan su jornada a las siete de la mañana y luego son convocados a permanecer hasta las siete de la tarde para cubrir eventos.
Según explicó, quienes extienden su jornada reciben una vianda que, por su calidad y estado, fue denunciada públicamente por el sindicato.
“Un trabajador puede estar desde las siete de la mañana hasta las siete de la tarde y recibir solamente ese sándwich. Queremos saber cuánto le cuesta ese servicio al Municipio y quién tiene el negocio. Sería preferible entregarles ese dinero directamente a los empleados como viático”, planteó.
El titular del gremio también reclamó una organización más racional de las tareas, especialmente ante temperaturas extremas, lluvias o durante las primeras horas de la madrugada.
“El contribuyente paga para tener las calles limpias, pero no para ver a un trabajador barriendo bajo una alerta de 37 grados o bajo la lluvia. Se pueden establecer horarios de verano y de invierno y optimizar el recurso humano”, remarcó.
Arce anticipó que el conflicto podría profundizarse si el gobierno municipal no modifica su posición. El sindicato ya comenzó a realizar asambleas en distintas dependencias, incluido el Hospital Materno Infantil, y analizará nuevas acciones junto con la comisión directiva y el cuerpo de delegados.
“Hay un descontento generalizado. Las medidas van a continuar y pueden incluir manifestaciones o paros en diferentes dependencias. Este paro es por la insuficiencia salarial, por la falta de acompañamiento frente a la crisis y por el incumplimiento del convenio colectivo”, aseguró.
Finalmente, cuestionó la falta de intervención del Concejo Deliberante de San Isidro y reclamó que los representantes políticos escuchen a quienes sostienen diariamente los servicios municipales.
“Somos quienes abrimos y cerramos la Municipalidad, atendemos la salud, la seguridad y estuvimos en la calle durante la pandemia. Sin embargo, el Concejo Deliberante nunca llamó al sindicato para conocer nuestra situación o pedirnos una opinión”, concluyó.

