Santiago Muzio renunció a la dirección de la Casa Argentina en París luego de varios meses marcados por cuestionamientos a su gestión, conflictos con residentes y tensiones con distintos sectores de la comunidad académica. El Gobierno ya definió que su reemplazante será Alfredo Mario Soto.
Muzio había sido designado en 2024 y desde entonces quedó envuelto en una serie de controversias vinculadas con la administración de la residencia, una de las casi cincuenta casas que integran la Cité Internationale Universitaire de París.
Entre los episodios que generaron mayor repercusión estuvo el retiro de una placa colocada en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura argentina. La pieza había sido instalada el 24 de marzo de 2022 y dejó de estar en su lugar durante febrero de este año, lo que provocó reclamos de organizaciones argentinas radicadas en Francia.
También hubo denuncias por la utilización de instalaciones de la Casa Argentina para actividades vinculadas con organizaciones y espacios políticos de derecha europea. La Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia sostuvo que en el lugar se realizaron encuentros relacionados con dirigentes y organizaciones cercanas a Reunión Nacional, VOX y sectores aliados al primer ministro húngaro Viktor Orbán.
Según esas denuncias, uno de esos eventos se desarrolló en noviembre de 2025 y habría contravenido el reglamento interno de la residencia, que impide destinar sus espacios a actividades partidarias.
Durante el último ciclo académico, algunos residentes habían cuestionado además el funcionamiento interno de la institución y denunciado un clima restrictivo dentro del edificio.
Muzio, por su parte, había defendido públicamente el rumbo de su gestión. En declaraciones al diario francés Journal du Dimanche aseguró que uno de sus objetivos era “extirpar este lugar de las garras de la extrema izquierda y de la ideología woke”.
La situación había escalado incluso al plano institucional francés. El alcalde de París solicitó a fines de julio al Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia que se investigara la administración de la Casa Argentina, mientras que el canciller Jean-Noël Barrot reconoció que mantenía conversaciones con las autoridades argentinas por el tema.
Tras la salida de Muzio, el Ejecutivo eligió como nuevo director a Alfredo Mario Soto, doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales, profesor universitario y vicerrector de una universidad de Rosario.
Soto ya conoce la institución: vivió durante varios años en la propia Casa Argentina de París y habla francés, dos antecedentes que fueron valorados para intentar recomponer la relación con la Cité Internationale Universitaire y con las demás residencias nacionales que forman parte del complejo.
El cambio se produce además a pocas semanas de una visita prevista de Javier Milei a Francia, en momentos en que el Gobierno busca cerrar una etapa de conflictos alrededor de la representación argentina en el ámbito universitario parisino.

