Robert Redford, actor, director, productor y activista, murió este 16 de septiembre de 2025 a los 89 años mientras dormía en su casa de Utah, cerca de Provo. La noticia conmovió al mundo del cine: se fue uno de los grandes íconos de Hollywood, que además de brillar en la pantalla grande marcó un rumbo decisivo para el cine independiente.
Nacido en Santa Mónica en 1936, Redford construyó una carrera de más de seis décadas con películas inolvidables como Butch Cassidy and the Sundance Kid, The Sting y All the President’s Men, que lo consagraron como una de las caras más reconocibles de su generación. Como director también dejó huella: ganó el Oscar con Ordinary People y fue nuevamente nominado con Quiz Show, consolidándose como un artista integral que sabía moverse delante y detrás de cámara.
Su legado excedió al cine comercial. Redford fundó el Sundance Institute y el festival homónimo, semillero que dio visibilidad a cientos de cineastas independientes que encontraron allí un espacio para mostrar su obra lejos de las grandes productoras. Al mismo tiempo, se destacó como un militante del ambientalismo, preocupado por el cambio climático y la defensa de la naturaleza, causa a la que dedicó tiempo y recursos durante gran parte de su vida.
Aunque en 2018 anunció su retiro de la actuación con la película The Old Man & the Gun, siguió vinculado a proyectos artísticos y de producción. Murió acompañado por su esposa, Sibylle Szaggars, y rodeado del respeto de colegas, familiares y seguidores. Con su partida, se apaga la figura de un hombre que supo ser estrella, creador y activista, pero su influencia en el cine y en la cultura seguirá vigente mucho tiempo más.

