La central obrera resolvió avanzar con una medida de fuerza sin movilización cuando la Cámara baja debata el proyecto impulsado por el Gobierno. El miércoles brindará una conferencia de prensa para precisar los alcances de la protesta.
La Confederación General del Trabajo (CGT) definió este lunes convocar a un paro general sin movilización para el día en que la Cámara de Diputados trate en el recinto la reforma laboral. La decisión fue adoptada tras una reunión virtual del consejo directivo realizada al mediodía y que concluyó minutos antes de las 14.
Del encuentro participaron los cotitulares de la central obrera, Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio), quienes acordaron avanzar con la medida de fuerza en rechazo al proyecto oficial. Según indicaron fuentes sindicales, el paro tendrá carácter nacional y contará con la adhesión de todos los gremios del transporte, aunque no se convocará a una movilización orgánica. De todos modos, se aclaró que habrá “libertad de acción” para los sindicatos del sector.
La CGT precisará los detalles este miércoles a las 11, cuando ofrecerá una conferencia de prensa en su sede de la calle Azopardo.
La decisión se produce en un clima de creciente tensión con el Gobierno. El propio Jerónimo había advertido el domingo que “estaban dadas las condiciones y generados los consensos colectivos para ir hacia una huelga nacional”. En distintos sectores del sindicalismo venían planteando que ya no alcanza con expresar el rechazo en la calle y reclamaban medidas de mayor contundencia.
Todo indica que el debate en la Cámara de Diputados se realizará el próximo jueves 19 de febrero. Entre los puntos que generan mayor resistencia de la central obrera se encuentran las modificaciones en materia de indemnizaciones, jornada laboral, derecho a huelga y régimen de vacaciones, además de cambios en el esquema de licencias por enfermedad o accidentes no laborales.
Las críticas no se limitaron a la conducción cegetista. El secretario general del Centro de Patrones Fluviales, Mariano Moreno, advirtió que la reforma excluye a los marinos de la Ley de Contrato de Trabajo. “Si no luchamos hoy para que esto no salga, vamos a terminar precarizados y trabajando por un sueldo miseria”, sostuvo.
El dirigente cuestionó en particular el artículo 2° del proyecto, al señalar que excluye de manera explícita al personal embarcado en su inciso (g). “Al personal embarcado no le dejan ni el 14 bis”, afirmó, y agregó que la reforma los coloca “en igualdad de condiciones que las personas privadas de su libertad”, lo que —según planteó— implicaría perder los derechos básicos que protegen a los trabajadores.
Moreno explicó que hasta ahora, ante conflictos no previstos en el contrato de ajuste, se invocaba la Ley de Contrato de Trabajo para amparar al marinero o capitán. “Con esta reforma, se asume que el régimen de navegación es autónomo. Esto debilita la protección general porque la Ley de Navegación es de carácter comercial y administrativo, y no tiene la carga de justicia social y protección al trabajador que tiene un Convenio Colectivo de Trabajo o lo mínimo que garantiza la LCT”, detalló.