El exjefe comunal confirmó que buscará regresar al municipio que gobernó durante 24 años. También propuso que el radicalismo bonaerense construya una alternativa alejada de Javier Milei y el kirchnerismo, y reclamó avanzar con la autonomía municipal.
Gustavo Posse confirmó que volverá a competir por la Intendencia de San Isidro. El dirigente radical, que estuvo al frente del municipio entre 1999 y 2023, aseguró que recorre el distrito y trabaja para regresar al cargo en las próximas elecciones.
“En mi caso soy candidato a intendente de San Isidro. Hoy estoy muy concentrado en ayudar al resto de los distritos y paso la mayor parte del tiempo caminando mi lugar”, afirmó durante una entrevista con Modo Fontevecchia.
Posse dejó el gobierno municipal en diciembre de 2023, luego de que el espacio que encabezaba perdiera el control del distrito. En las PASO de ese año, Ramón Lanús derrotó en la interna de Juntos por el Cambio a Macarena Posse, hija del entonces intendente y candidata del possismo, y posteriormente se impuso en las elecciones generales.
De cara al nuevo escenario electoral, el exintendente sostuvo que la reconstrucción del radicalismo debe comenzar en la provincia de Buenos Aires y descartó tanto un alineamiento con La Libertad Avanza como un acuerdo con el peronismo.
“Lo que nosotros hacemos es no estar con los extremos, ni Cristina ni Milei, para decirlo sintéticamente. Hay que conformar una coalición convocada por el radicalismo, y el radicalismo tiene que tener candidatos e intendentes potentes”, planteó.
Posse consideró que la UCR y el PRO atraviesan una situación de debilidad a nivel nacional y actualmente no están en condiciones de ordenar una estrategia política común.
“Tanto el radicalismo como el PRO, a nivel nacional, hoy no existen. Lo digo en el buen sentido: no pueden vertebrar una política. Pesa, por un lado, el tema de los gobernadores y la necesidad de ellos de seguir a cargo de sus provincias”, analizó.
En ese marco, señaló que la provincia de Buenos Aires tendrá una dinámica electoral propia y consideró que el radicalismo debe convocar a otros espacios con los que comparta una identidad política.
“En la provincia de Buenos Aires hay que buscar un candidato de consenso con fuerzas políticas que compartan una idiosincrasia común”, expresó.
El dirigente rechazó, en cambio, la posibilidad de participar en un frente opositor junto al peronismo. “Esa la descarto. No tiene fuerza un acuerdo con el peronismo. Nuestros votantes no nos seguirían”, afirmó.
Posse también analizó la gestión de Javier Milei. Si bien destacó la reducción de la inflación y reconoció el esfuerzo realizado por la sociedad para afrontar el ajuste, advirtió que el Gobierno debe prestar atención a la caída de la actividad económica.
“Hay que respetar y ponderar el esfuerzo que hace la gente con el ajuste. En mi caso soy radical y tengo una formación desarrollista. Miro con atención el plan antiinflacionario. También miro la cuestión del consumo y el problema que trae consigo la caída del consumo y cómo se sale de eso”, señaló.
“No todo puede ser el tema de la inflación. Es muy importante el logro de bajarla y que permanezca. Lo que también hay que mirar hacia adelante es el problema del cierre de los comercios, el cierre de las industrias y la importación absolutamente abierta”, agregó.
Al ser consultado sobre las posibilidades de que Milei consiga la reelección, Posse afirmó que el oficialismo se beneficia por la falta de una opción opositora competitiva.
“El algo siempre le va a ganar a la nada, y no hay nada enfrente. Creo que lo que sí sabe el Gobierno, y sus integrantes de la política, es cómo hacer para que no haya nada enfrente. Además, creo que la dirigencia de la oposición se lo facilita bastante”, sostuvo.
Otro de los temas abordados fue la discusión por las reelecciones de los intendentes bonaerenses. Posse cuestionó que se limite la duración de los mandatos sin avanzar previamente con la autonomía municipal establecida por la Constitución Nacional.
“Yo creo que lo que tiene que haber son autonomías municipales. Dentro de fuertes autonomías municipales hay que empoderar al vecino y a las instituciones. En ese marco, sí fijaría un límite legal y constitucional a más de una sola reelección”, explicó.
El exintendente sostuvo que cada distrito debería tener la posibilidad de sancionar su propia carta orgánica, para que los vecinos puedan intervenir en la definición de las reglas institucionales y urbanísticas.
“Ahí está no solamente el tema de si los intendentes deben ser reelectos o no, que lo debe decidir el vecino, sino también qué es lo que se va a hacer con el suelo de su barrio. Si quiere edificios o no quiere edificios, si se mantiene la densidad poblacional, si se mantienen los parques y cómo se preserva el lugar donde vive”, indicó.
En esa línea, apuntó contra la forma en que se toman actualmente algunas decisiones sobre el desarrollo urbano de los municipios.
“No es tan importante si el intendente es reelecto. Lo importante es si le van a hacer edificios o no, cuál va a ser la densidad poblacional, cuál es el FOS y cuál es el FOT. Entonces, el vecino nunca más va a ser avasallado en los concejos deliberantes por parte de los intendentes, con la presión inmobiliaria y con los negocios inmobiliarios”, concluyó.

