Acassuso gritó al final

Mejor no se podía dar el mediodía para Acassuso, que arrancó perdiendo desde muy temprano pero cambio la cara en la segundo parte y lo metió al torito en su terreno, Cobelli descontó a los 21 y Lucas Mazzulli en la última pelota del partido puso el 2 a 1, para el desahogo final de todos los hinchas; Acassuso lo ganó bien y se prende arriba.

Con toda la convicción de saber que iba a ganar el encuentro, así Cobelli fue a buscar el último centro al área y con precisión le bajó la pelota a Mazzulli para que el volante con dientes apretados y con un certero cabezazo decretara la victoria y la felicidad de su equipo.

Pero antes de la jugada final hubo un partido, en donde la superpoblación de volantes de Chicago daba la sensación de que sería el denominador común en el dominio del cotejo. En parte sucedió esto, pero la visita aún teniendo la pelota no le daba un destino de peligro en los metros finales. Acassuso en el primer tiempo solo tuvo pinceladas de buen fútbol cuando el balón pasaba por los pies de Sever y los desbordes de Fonzalida, pero todo se diluía al llegar al arco de Gómez.

Pasados los diez minutos, Scifo envió un centro que fue peinado por Banegas y bien capitalizado por Petrovelli para vencer la estíril volada de Ruhl, decretando el uno a cero.

Se podía hablar de merecimientos a medias, Chicago era el que proponía un poco más, pero su ambición se opacaba al culminar la jugada. Despuís tuvo el segundo Carboni con dos sendos cabezazos y en el local, Cigno remató cerca del palo de Gómez. Ese fue el final del primer capitulo, con más interrogantes que certezas para ambos, aunque las mejoras debían provenir del local, porque estaba en desventaja.

Espina tomó nota de esto y ajustó las clavijas de su equipo, Grgona comenzó a proyectarse con peligro y Cigno se juntó con Mazzulli para tener mayor presencia en la mitad de la cancha. Damian Gómez tuvo el empate en sus pies por dos, primero con un disparo que sacó Agustín Gómez y luego con un tiro libre que pasó cerca. El empate estaba cerca, pero el entrenador local tuvo el gran acierto de hacer ingresar a Cobelli y a Belleri para darle mayor vírtigo en los metros finales.

Por eso, pasados los veinte minutos del complemento, Cigno puso una pelota perfecta para la entrada de Belleri que remató, pero su disparo dio en el palo, aunque el que llegaba como una tromba era Cobelli, que con toda su experiencia anotó el gol del empate.

Aroma a justicia, en la cancha de Platense, se habían superado los inconvenientes del primer tiempo y se podía apostar a una victoria. El entrenador visitante intentó con Berón y Lagos volver a tener volumen de juego, pero Acassuso tenía el control del encuentro.

Cuando todos se iban conformes por no perder puntos, llegó el centro de la muerte para Chicago en su área. Un borbollón de jugadores y Cobelli le bajó la pelota a Mazzulli que con un cabezazo letal convirtió el dos a uno que desató la euforia en todo el pueblo de Acassuso.

Entonces Bracco (que anuló un tanto por equipo, que parecían validos), finalizó el encuentro. Chicago deberá trabajar en el esquema, porque jugadores le sobran y todavía está a tiempo de mejorar. Por su parte fue muy inteligente Espina que dio el volantazo desde el banco de suplentes y supo dar los vientos de cambios para que Acassuso se llevara una victoria muy trabajada, y justa al fin.

Fuente: zonanortediario.com.ar