El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó este lunes en Mar del Plata la apertura de la etapa final de la 35ª edición de los Juegos Bonaerenses, que se desarrollará hasta el 23 de octubre con la participación de 30.000 deportistas de toda la provincia. La competencia alcanzó este año un récord de más de 504.000 inscriptos y contará con más de 100 disciplinas deportivas y culturales.
El acto de apertura contó con la presencia del ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque; el subsecretario de Deportes, Cristian Cardozo; y el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro.
“Estamos muy felices de ver la alegría de los pibes y pibas que llegaron de toda la provincia para participar de esta etapa final de los Juegos Bonaerenses: este año alcanzamos un nuevo récord, con 504 mil inscriptos, un 12% más que el año pasado”, destacó Kicillof.
“Esto es el resultado de un enorme esfuerzo de la Provincia y de los municipios, con una inversión muy importante para sostener y ampliar una política pública que promueve el deporte y la cultura”, agregó.
La edición 2026 reúne a representantes de los 135 municipios bonaerenses e incluye competencias destinadas a jóvenes, personas con discapacidad, personas trasplantadas y adultos mayores. Según informó el Gobierno provincial, la inversión destinada a la organización del evento asciende a 21.000 millones de pesos.
Durante su discurso, el Gobernador cuestionó la política deportiva del Gobierno nacional y contrastó los recursos destinados por ambas administraciones.
“Mientras el Gobierno nacional abandona el deporte, recorta un 70% los recursos destinados al sector y prácticamente hace desaparecer los Juegos Evita, nosotros seguimos invirtiendo para que cada vez más chicos y chicas puedan participar de estas actividades”, sostuvo.
“En un contexto en el que a muchas familias les cuesta cada vez más acceder a propuestas deportivas y culturales, es fundamental que exista un Estado que acompañe y garantice estas oportunidades”, añadió.
Por su parte, Larroque destacó la dimensión de la competencia y el impacto económico que genera en Mar del Plata la llegada de miles de participantes y sus acompañantes.
“Esta es la fiesta deportiva más grande del país que comparten personas con discapacidad, trasplantadas, jóvenes y adultos mayores de distintos puntos de la Provincia”, expresó el ministro.
“En este contexto económico tan complejo, este evento es además un impulso para el turismo, el comercio y la economía de la ciudad de Mar del Plata”, agregó.
Los Juegos Bonaerenses cumplen 35 ediciones consecutivas y constituyen una de las principales iniciativas deportivas y culturales de la provincia. Desde su creación, más de 20 millones de bonaerenses participaron de las diferentes competencias, que buscan promover la actividad física, la inclusión y el encuentro entre representantes de los distintos distritos.
En el cierre de su intervención, Kicillof volvió a destacar el papel del deporte como espacio de integración para los jóvenes.
“Se habla mucho de los problemas de la juventud, pero acá vemos lo que pasa cuando hay inversión, organización y alternativas reales: miles de pibes y pibas que están felices, compitiendo y haciendo lo que más les gusta”, afirmó.
“Para nosotros es fundamental defender y fortalecer esta política pública: los Juegos Bonaerenses representan para miles de jóvenes una experiencia que los acompaña toda la vida”, concluyó.
También participaron de la apertura la ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, Silvina Batakis; la subsecretaria de Promoción Sociocultural, Lorena Riesgo; el senador bonaerense Jorge Paredi; el concejal de General Pueyrredón Gustavo Pulti; y distintos intendentes e intendentas de la provincia.

