Juan Carlos Linares, ex propietario del Sanatorio San Carlos de Maquinista Savio y ex titular de Salutis S.A., fue condenado a 10 años de prisión por las graves irregularidades registradas en la clínica durante 2020, en plena pandemia de Covid-19. El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Campana y representa uno de los antecedentes judiciales más relevantes vinculados a responsabilidades sanitarias durante la emergencia.
La sentencia contra Linares fue por homicidio culposo por múltiples muertes, abandono de persona y propagación de pandemia. La investigación estuvo a cargo del fiscal José Luis Castaño Soca, mientras que el proceso también alcanzaba al ex director médico del establecimiento, Alberto Lauría, quien falleció durante el avance de la causa.
El caso había generado una fuerte conmoción pública en abril de 2020, cuando se difundieron imágenes del interior del sanatorio en las que se observaban pacientes en estado de abandono, bolsas mortuorias y severas deficiencias sanitarias. Aquellas escenas derivaron en múltiples denuncias y marcaron el punto más crítico de una situación que ya venía acumulando reclamos por parte de trabajadores, pacientes y afiliados.
Durante esos días, decenas de pacientes y trabajadores de la salud resultaron contagiados. Uno de los casos más recordados fue el de la enfermera Elena Rojas, quien murió por Covid-19 el lunes 27 de abril de ese año. También se registraron muertes de pacientes y un brote que expuso las condiciones críticas en las que funcionaba el establecimiento.
El Sanatorio San Carlos arrastraba desde hacía tiempo problemas de funcionamiento y atención. Antes de que estallara el brote, Linares había ofrecido el traspaso del establecimiento al Municipio ante la posibilidad de cierre, una situación que podía afectar a más de 200 trabajadores y a unos 22 mil adultos mayores afiliados. En febrero de 2020, el Concejo Deliberante de Escobar había autorizado al Ejecutivo a avanzar con las gestiones para la municipalización de la clínica.
La toma de posesión estaba prevista para el 1° de abril, pero las restricciones impuestas por el aislamiento social obligatorio demoraron las negociaciones. El escenario se agravó a mediados de ese mes: el 17 de abril se confirmó el contagio de dos profesionales de terapia intensiva y, tres días después, trabajadores del sanatorio denunciaron incumplimientos de protocolos sanitarios, falta de insumos básicos de protección y reclamaron hisopados para todo el personal.
El viernes 24 de abril se produjo el punto de quiebre, con más de veinte contagios —17 confirmados oficialmente en ese momento— y la muerte de dos vecinos de Pilar por Covid-19. Ante ese cuadro, el Municipio de Escobar y PAMI dispusieron la intervención del establecimiento, con traslado de pacientes, desinfección del edificio y testeos al personal.
A partir de esa intervención, la clínica quedó bajo la órbita municipal y fue reconvertida en el actual Hospital Municipal Presidente Néstor Carlos Kirchner, inaugurado el 28 de septiembre de 2020 con apoyo de los gobiernos nacional y provincial. Desde entonces, el edificio fue incorporado al sistema público local y atravesó un proceso de recuperación, ampliación y modernización.
Las obras incluyeron mejoras de infraestructura, renovación de instalaciones eléctricas, cloacales y sistemas de gases medicinales, además de intervenciones en áreas de internación y terapia intensiva. También se incorporaron respiradores, se fortaleció el diagnóstico por imágenes y se sumaron prestaciones de alta complejidad.
Actualmente, el hospital cuenta con 101 camas de internación, tres quirófanos, unidad coronaria con siete camas, laboratorio de biología molecular, tomógrafo, resonador abierto y equipamiento de alta complejidad. Además, incorporó el primer angiógrafo del distrito, lo que permite realizar estudios de hemodinamia y procedimientos cardiovasculares dentro del sistema de salud local, sin necesidad de derivaciones a otros municipios.
Tras conocerse el fallo, el secretario de Salud de Escobar, Juan Manuel Ordóñez, sostuvo que el caso del ex Sanatorio San Carlos “es un símbolo que marca el antes y después de la salud pública” del distrito. “Donde antes hubo abandono y desidia, hoy funciona un hospital público moderno, uno de los 37 centros que actualmente dependen del Municipio”, expresó.
“En estos tiempos en los que cada vez más gente pierde su obra social y prepagas y a pesar de los recortes y el ajuste del gobierno nacional, nosotros trabajamos igual que el primer día de nuestra gestión, siempre a favor de la salud pública, cuidando a nuestros vecinos y vecinas”, agregó el funcionario.

