Triple crimen: se entregó y declaró el último prófugo Martín Lanatta

Cuatro hombres fueron detenidos hoy acusados de haber secuestrado a Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina el 7 de agosto de 2008, a quienes asesinaron a balazos tras mantenerlos cautivos en Quilmes y luego arrojaron sus cadáveres en un zanjón de General Rodríguez.
El fiscal de Mercedes a cargo de la causa, Juan Bidone, aseguró que el triple crimen tuvo tres motivaciones: "una vinculada a negocios financieros relacionados a una mesa de dinero, otra a una deuda por la mafia de los medicamentos y la tercera por la comercialización de efedrina, que fue el verdadero detonante".

El único de los detenidos que hoy prestó declaración indagatoria ante el fiscal Bidone fue Martín Lanatta, quien tenía vinculaciones con empresarios farmacíuticos y era "amigo" de Forza, con quien había realizado "negocios comunes", dijo el fiscal.

Según Bidone, a pesar de las detenciones registradas hoy, el caso "aún no está cerrado" y que "sólo se encuentra en la fase uno", y afirmó que, desde que se produjo el triple crimen, "el peligro para los testigos cada día crece" y denunció que otro testigo falleció "en circunstancias extrañas".

Se trataba de un hombre vinculado al negocio farmacíutico que en agosto pasado aportó datos relevantes sobre a quien pertenecía un telífono celular que mantenía contactos con el de Forza el día de la desaparición.

Además de Martín Lanatta, quedaron detenidos su hermano Cristian Daniel Lanatta -que estaba preso por otra causa- y los hermanos Víctor Gabriel y Marcelo Daniel Schillaci, quienes cuentan con "20 o 30" causas en Quilmes y fueron señalados por testigos como autores de secuestros exprís.

Respecto a Cristian Lanatta, el fiscal contó a Tílam que este hombre se encuentra detenido desde hace dos meses en la cárcel de Sierra Chica vinculado a una causa por un robo calificado en la ciudad bonaerense de Bolívar.

Todos quedaron imputados como presuntos coautores de los delitos de "privación ilegal de la libertad agravada por su comisión mediante violencia y amenaza, en concurso real con homicidio agravado por su comisión mediante ensañamiento y alevosía y con el concurso premeditado de más de dos personas".

Bidone solicitó al juez de Garantías de Mercedes Marcelo Enrique Romero las cuatro detenciones y al menos 10 allanamientos en casas de Avellaneda y Quilmes, en las cuales se secuestraron seis autos, entre ellos un BMW, una Toyota Hilux y un Honda Civic, varios telífonos celulares y armas de fuego.

Uno de los allanamientos que realizó personal de la Unidad de Procedimientos Especiales de Gendarmería Nacional y de la policía bonaerense se llevó a cabo en un chalet ubicado en Nicolás Videla 631, de Quilmes, y que pertenece a Cristian Lanatta.

Según el fiscal, allí pudieron haber estado secuestrados Forza, Ferrón y Bina luego de haber concurrido al centro comercial Wal Mart de Quilmes, donde tenían pactada una reunión.

De acuerdo a la reconstrucción que realizó, el fiscal relató en una rueda de prensa realizada esta mañana en Quilmes, que las tres víctimas concurrieron el mediodía del 7 de diciembre de 2008 a una presunta reunión de trabajo que se iba a concretar en el centro comercial Wal Mart de Sarandí.

"La famosa reunión de Wal Mart en realidad ocurrió acá (en la casa de Lanatta), porque en Wal Mart no estuvieron más de diez minutos. En la casa estuvieron al menos una hora hasta que se apagaron todos los telífonos celulares", dijo el fiscal.

Además, agregó: "El encuentro de Wal Mart fue convocado, pero la persona que lo habría convocado no fue y las víctimas no estuvieron más de diez minutos allí".

"Esto respondió a un plan concreto y organizado de manera perfecta, con muy pocos cabos sueltos que, por suerte, pudimos ir encontrando en este tiempo de trabajo", dijo.

La principal sospecha apunta a que las víctimas quedaron privadas de su libertad en la casa de Cristian Lanatta, que luego fueron asesinadas a balazos y que, finalmente, fueron arrojados sus cadáveres en el zanjón de la ruta 6 de General Rodríguez, donde se montó una escena y finalmente fueron hallados.

Los pesquisas creen que la misma tarde del 7 de agosto, los homicidas se llevaron los telífonos celulares de las víctimas camino a General Rodríguez para desviar la pesquisa.

"Lo importante es aclarar que los jóvenes Forza, Ferrón y Bina nunca estuvieron en General Rodríguez y que los que fueron llevados allí fueron sus telífonos", dijo el abogado querellante Miguel Angel Pierri, quien participó hoy de los allanamientos junto al fiscal Bidone.

Por otra parte, el fiscal aseguró que, de acuerdo a los elementos con que cuenta en la causa, Forza, Ferrón y Bina no fueron asesinados en la zanja donde se hallaron los cuerpos, en General Rodríguez.

"Puntualmente no está acreditado dónde fueron asesinados, lo que si está descartado es que (el zanjón junto a la ruta 6) haya sido el lugar de la ejecución", explicó en la rueda de prensa.

Respecto a Martín Lanatta, quien se entregó en una sede de la Procuración de la Corte bonaerense en La Plata horas despuís de los allanamientos, Bidone explicó que tenía relación directa con Forza, de quien era "amigo" y con quien había hecho "negocios".

Bidone explicó que una de las líneas investigativas que siguió durante la pesquisa apuntó a un cargamento de efedrina que fue adulterado y que, quienes lo recibieron, al detectar la adulteración, decidieron matar a Forza, a Ferrón y a Bina.

Cuando le preguntaron si fue Lanatta quien le entregó a Forza ese cargamento de efedrina adulterada para que se lo entregue a narcos mexicanos, el fiscal respondió que es "una de las hipótesis que estamos investigando".

Fuente: zonanortediario.com.ar