El diputado nacional Máximo Kirchner impulsa la creación de un Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC), una iniciativa que apunta a gravar determinadas salidas de capitales del país y destinar la mayor parte de lo recaudado a las provincias y municipios, además de financiar políticas de salud, discapacidad, educación, jubilaciones y PAMI.
La propuesta establece una alícuota general del 3% para las operaciones alcanzadas y suma otros dos puntos porcentuales cuando los fondos sean enviados a jurisdicciones consideradas de baja o nula tributación.
El proyecto apunta a las operaciones que impliquen una salida efectiva de capitales de la Argentina mediante divisas, valores negociables o activos virtuales. Según sus impulsores, el objetivo es alcanzar principalmente movimientos financieros hacia el exterior sin afectar las operaciones habituales de consumo, ahorro o inversión productiva.
Entre las exclusiones previstas figuran la tenencia de dólares dentro del país, las compras de moneda extranjera, bonos, CEDEARs o fondos cuyos activos permanezcan en la Argentina, las compras minoristas realizadas en el exterior y las importaciones genuinas que estén debidamente registradas y documentadas.
La iniciativa contempla como sujetos alcanzados a personas humanas y jurídicas, sucesiones indivisas, fideicomisos, trusts, fundaciones y otras estructuras similares, tanto residentes como no residentes cuando corresponda.
De acuerdo con las estimaciones incorporadas al proyecto, el impuesto podría generar una recaudación mínima cercana a los $2,89 billones.
El esquema propuesto establece además un destino específico para esos recursos. El 60% sería distribuido entre provincias y municipios para financiar infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, vial y de vivienda, además de permitir recomposiciones salariales en los sectores de salud y educación.
Del 40% restante, un 10% se destinaría a salud y discapacidad, otro 10% a educación, un 10% a jubilaciones y pensiones y el último 10% a medicamentos y atención médica del PAMI.
Kirchner fundamentó la iniciativa en la caída de los recursos nacionales enviados a las provincias y en la necesidad de buscar nuevas fuentes de financiamiento. Según los números utilizados para respaldar el proyecto, entre 2023 y 2025 las transferencias automáticas a las jurisdicciones cayeron un 8,4% en términos reales, mientras que las transferencias no automáticas se redujeron un 72,8%.
Desde el espacio que impulsa la propuesta sostienen que el ITIC busca concentrarse en movimientos de capital hacia el exterior y no constituirse en un impuesto sobre el patrimonio, el trabajo o el consumo.
En los fundamentos se plantea que la salida de activos sin una contraprestación productiva para el país implica una pérdida de recursos y se propone que una parte de esos movimientos contribuya al financiamiento de políticas públicas.
Como antecedente internacional, los autores mencionan el Imposto sobre Operações Financeiras (IOF) que funciona en Brasil y alcanza distintas operaciones financieras.
La propuesta retoma una idea que Kirchner había adelantado anteriormente al plantear la posibilidad de aplicar una carga impositiva sobre grandes transferencias de fondos al exterior. Ahora, el esquema incorpora un mecanismo de distribución con fuerte peso para las provincias y municipios y asignaciones específicas para distintas áreas sociales.

