El Concejo Deliberante de Hurlingham suspendió por mayoría la aplicación del Código de Ordenamiento Urbano (COU) aprobado a fines de 2025, luego de que la Provincia de Buenos Aires no convalidara la reforma e hiciera una serie de observaciones técnicas. Hasta que se complete ese proceso, volverá a regir la normativa anterior, sancionada durante la gestión de Juan Zabaleta y homologada por el gobierno bonaerense.
La decisión fue aprobada con 12 votos afirmativos y cinco negativos, mientras que otros tres concejales estuvieron ausentes. La sesión se desarrolló en un clima de fuerte tensión, con militantes oficialistas dentro del recinto, vecinos autoconvocados que rechazaban las modificaciones y duros cruces entre los distintos sectores políticos.
El expediente había sido enviado por el Ejecutivo encabezado por el intendente Damián Selci después de que la Dirección Provincial de Ordenamiento Urbano formulara objeciones al código sancionado en diciembre. El concejal oficialista Nicolás Vilela, quien actuó como miembro informante, sostuvo que se incorporaron “modificaciones formales” surgidas de una revisión técnica con la Provincia.
Desde la oposición cuestionaron que el proyecto fuera tratado de manera rápida y sin que los concejales pudieran acceder previamente a los informes completos elaborados por el organismo bonaerense. También reclamaron una nueva instancia de debate público al considerar que los cambios podían alterar aspectos centrales de la normativa original.
A favor votaron los diez integrantes de Fuerza Patria —Néstor Bello, Elena Cerbino, Pedro Eslaiman, Florencia Lampreabe, Miguel Ángel Quintero, Nicolás Vilela, Sergio Simoni, Macarena Lucero, Ailén Mareco y Silvana Pereyra—, junto con Roque Belizán y Claudia Serrati, de La Libertad Avanza.
En contra se pronunciaron Juan Zabaleta y Micaela Navill, del bloque Justicialista, además de Rafael De Francesco, Julio Medina y Gilberto Volpe, de La Libertad Avanza. No estuvieron presentes Alicia Elisei, Sebastián Palacio Rius y Brenda Galeano.
“Hoy el oficialismo tuvo que dar marcha atrás con el Código de Ordenamiento Urbano que había impulsado. Pero, una vez más, pretendiendo convertir al Concejo en una simple escribanía del intendente”, cuestionó Medina después de la votación.
Zabaleta, por su parte, protagonizó uno de los cruces más fuertes de la jornada. “Es una sesión patética. Las barras de La Cámpora no me asustan. Manden los ñoquis a trabajar. Están rompiendo todo, están rompiendo Hurlingham”, afirmó el exintendente, actualmente alineado con el Movimiento Derecho al Futuro que conduce Axel Kicillof.
El dirigente también cuestionó que el cuerpo avanzara sin conocer las observaciones realizadas por la Provincia. “Estas normas se aprueban por unanimidad. No sabemos cuáles son los informes, pero ya he pedido por la Jefatura de Gabinete las objeciones de la Provincia”, señaló.
La sesión comenzó con el recinto ocupado desde temprano por militantes del oficialismo, mientras que numerosos vecinos autoconvocados debieron seguir el debate desde las escaleras. Algunos de los asistentes denunciaron empujones y agresiones durante los intentos por ingresar, además de restricciones al trabajo de periodistas y camarógrafos.
La principal incógnita se concentra ahora en las autorizaciones concedidas durante los meses en los que estuvo vigente la reforma de 2025. Según denunciaron los sectores opositores, el municipio otorgó decenas de permisos de construcción bajo una normativa que finalmente no obtuvo la homologación provincial.
Los vecinos que se oponen al proyecto vienen advirtiendo sobre el impacto que los cambios de zonificación y los nuevos indicadores urbanísticos podrían tener sobre los barrios residenciales, la infraestructura de servicios, los espacios verdes y el ambiente. También reclaman que cualquier nueva propuesta sea sometida a una audiencia pública y cuente con mayor acceso a la documentación técnica.
Con la suspensión de la reforma y la restitución provisoria del código anterior, el debate urbano permanece abierto. El municipio deberá responder las observaciones formuladas por la Provincia y definir qué ocurrirá con los emprendimientos que recibieron permisos mientras estuvo vigente la ordenanza ahora dejada sin efecto.

