Martín del Río, condenado a prisión perpetua por asesinar a sus padres en Vicente López, se comunicó desde la cárcel con su ex esposa, insistió en su inocencia y le pidió los teléfonos de sus dos hijos. La mujer lo denunció y la Justicia le prohibió cualquier nuevo intento de contacto.
A casi cuatro años del doble crimen de José Enrique del Río y María Mercedes Alonso, el caso volvió a tener un capítulo inquietante. Desde la Unidad Penal N°48 de San Martín, donde cumple su condena, Del Río logró acceder a un celular, ingresó a una antigua cuenta de correo electrónico y obtuvo la dirección de quien fue su pareja durante dos décadas.
El mensaje comenzó con un tono afectuoso: “Hola, amor de mi vida. ¿Cómo estás? ¿Cómo andan los chicos?”. Luego aseguró que trabaja con nuevos abogados para cuestionar lo ocurrido durante el juicio y ante la Cámara de Casación, que en abril de este año confirmó la sentencia dictada en su contra.

Pese al veredicto del jurado popular, Del Río volvió a presentarse como inocente y manifestó su intención de recuperar la libertad. También pidió los números de teléfono de sus hijos, actualmente jóvenes adultos, para poder comunicarse con ellos. Según trascendió, ninguno de los dos quiere mantener contacto con su padre.
El condenado relató además cómo transcurren sus días dentro del penal. Contó que se desempeña como promotor de salud de su pabellón y que participa de un taller dedicado a fabricar aberturas de aluminio. Hacia el final expresó que ya no soportaba continuar detenido, reiteró que demostraría su inocencia y se despidió de su ex con otra declaración: “Flaca, te voy a amar toda la vida”.
La mujer, que durante el juicio había declarado que “vivía con un monstruo”, acudió ante la fiscal Marcela Semería después de recibir el correo. Su testimonio había sido determinante en la causa: fue ella quien reconoció a Del Río en las imágenes de una cámara de seguridad que registraron su recorrido hacia la vivienda de sus padres el día de los asesinatos.
Tras la denuncia, la jueza María Coelho, de San Isidro, dispuso que el condenado no pueda comunicarse con su ex esposa de manera directa, mediante terceras personas ni por vías digitales. La restricción comprende llamadas, redes sociales, correos electrónicos, servicios de mensajería y cualquier otra forma de contacto.
La magistrada consideró que el mensaje provocó una “evidente perturbación” en la mujer y advirtió que una eventual violación de la medida deberá ser denunciada inmediatamente como desobediencia a una orden judicial.
Del Río fue declarado culpable en diciembre de 2024 por los homicidios de José Enrique del Río, de 75 años, y María Mercedes Alonso, de 72. Ambos fueron asesinados a balazos dentro de su vehículo, estacionado en el garaje de su casa de Vicente López. La acusación sostuvo que el parricida cometió los crímenes en medio de una compleja trama de deudas, mentiras y maniobras vinculadas con el patrimonio familiar.

