La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado se diferenció del Presidente por sus declaraciones sobre “quemar en la hoguera” a periodistas que investigaron el caso $LIBRA. Defendió el derecho del mandatario a responder las críticas, pero advirtió que la libertad de expresión también implica respetar a quienes cuestionan al poder.
La senadora nacional Patricia Bullrich tomó distancia de Javier Milei y cuestionó públicamente las expresiones del Presidente contra los periodistas que investigaron el escándalo de la criptomoneda $LIBRA. La dirigente oficialista consideró que el mandatario “cruzó un límite” al hablar de “quemar en la hoguera” a comunicadores y sostuvo que las críticas deben responderse con argumentos, en lugar de recurrir a expresiones violentas.
Las declaraciones de Bullrich se produjeron este domingo durante una entrevista con LN+, luego de que Milei protagonizara un nuevo enfrentamiento con la prensa durante una cena de la Fundación Faro, realizada el viernes. En ese encuentro, el jefe de Estado celebró su sobreseimiento en la causa judicial vinculada con $LIBRA y lanzó fuertes insultos contra periodistas que habían informado sobre el caso.
“Como decía Adam Smith, tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos y acá a los buenos les tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”, expresó Milei durante su discurso, en referencia a quienes habían difundido información sobre la investigación judicial.
Las palabras del Presidente provocaron cuestionamientos de organizaciones periodísticas, entidades empresariales y referentes políticos. Sin embargo, una de las reacciones más significativas llegó desde el propio oficialismo, a través de Bullrich, quien conduce el bloque libertario en la Cámara alta.
La legisladora sostuvo que la libertad de expresión ampara tanto a los periodistas que investigan al Gobierno como al Presidente cuando decide responder a sus cuestionamientos. No obstante, remarcó que existen límites que deben respetarse en el debate público.
“También mi responsabilidad es marcar que cuando una palabra cruza un límite, este límite de quemarlo en la hoguera, es un límite que no es una forma de defenderse frente a una idea, sino que es una expresión muy fuerte, muy dura”, afirmó.
En ese sentido, Bullrich planteó que los funcionarios deben aceptar el escrutinio público como parte de sus responsabilidades institucionales. “Defender la libertad también es respetar a los que nos cuestionan”, señaló, al tiempo que destacó que el periodismo tiene derecho a investigar y cuestionar las decisiones del poder político.
La senadora también hizo referencia al sobreseimiento de Milei y de su hermana Karina en la causa $LIBRA, que había motivado las declaraciones presidenciales. Si bien reconoció la importancia de las resoluciones judiciales, advirtió que estas no eliminan el derecho de la prensa a investigar los hechos de interés público.
“Si la justicia da la razón, mejor aún, pero siempre en los procesos, el poder tiene que saber que va a estar siempre mirado”, sostuvo.
Bullrich insistió en que las diferencias deben resolverse mediante el intercambio de ideas y no a través de agravios personales. “Hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar los límites, que en este caso significa una frase tan fuerte como quemarlos en la hoguera”, concluyó.
El posicionamiento de Bullrich introduce un nuevo matiz dentro del oficialismo, ya que se trata de una de las principales figuras políticas de La Libertad Avanza y una dirigente que ha mantenido un fuerte respaldo al Gobierno. Aunque no cuestionó el derecho de Milei a defenderse de las acusaciones en su contra, sí marcó una diferencia pública respecto del tono utilizado por el mandatario.
La controversia se desató después de que el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi dispusiera el sobreseimiento de Javier Milei, Karina Milei y otros involucrados en la causa vinculada con la promoción de la criptomoneda $LIBRA. El fallo fue celebrado por el Gobierno, que consideró que la decisión judicial respaldaba su posición frente a las denuncias.
En ese contexto, el Presidente dirigió sus críticas hacia los medios y periodistas que habían seguido el caso, lo que generó una nueva discusión sobre los límites del discurso presidencial y la relación del Gobierno con la prensa.
La Academia Nacional de Periodismo manifestó su rechazo a las expresiones de Milei mediante una solicitada publicada este domingo. La entidad consideró que las palabras del mandatario constituyen una amenaza contra los comunicadores y advirtió sobre las consecuencias institucionales de ese tipo de declaraciones.
“La violencia institucional afecta a la democracia”, señaló la organización, que cuestionó la reiteración de insultos y descalificaciones presidenciales contra trabajadores de prensa.
A los cuestionamientos se sumaron la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), el Colegio Público de la Abogacía y distintas organizaciones vinculadas con la defensa de la libertad de expresión.
La intervención de Bullrich se produce en un momento en el que la relación entre el Gobierno y diversos sectores del periodismo vuelve a quedar bajo discusión. Sus declaraciones no implican una ruptura con el Presidente, pero sí dejan expuesta una diferencia sobre las formas que debe adoptar la confrontación política.
Así, mientras Milei mantiene un discurso de enfrentamiento con los medios que considera críticos de su gestión, una de las principales referentes de su propio espacio reclamó moderación y recordó que el ejercicio del poder también exige aceptar cuestionamientos y responderlos dentro de los límites del debate democrático.

