La investigación judicial por el vuelo privado que utilizó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para viajar a Punta del Este durante el último feriado de Carnaval sumó este miércoles un nuevo capítulo con un allanamiento en el aeropuerto de San Fernando. El operativo, ordenado por el juez federal Ariel Lijo, apunta a reconstruir cómo se organizó el traslado y, sobre todo, quién financió el servicio, en medio de sospechas por una posible dádiva.
El procedimiento se llevó adelante en la firma Alpha Centauri S.A., vinculada al jet en el que viajó el funcionario, donde la Policía de Seguridad Aeroportuaria secuestró documentación comercial, contable y operativa. La Justicia busca acceder a presupuestos, contratos, facturación y registros de clientes para determinar las condiciones del vuelo y si existieron otros viajes en circunstancias similares.
La causa se centra en establecer el origen de los fondos con los que se pagó el traslado. Según distintas líneas de investigación, el vuelo habría sido abonado por la productora Imhouse, relacionada con el periodista Marcelo Grandio, trabajador de la TV Pública y allegado a Adorni. En ese marco, también se ordenó levantar el secreto bancario de Grandio para analizar sus movimientos financieros y detectar posibles vínculos con contrataciones estatales.
Uno de los puntos que genera mayores dudas es el pago del viaje de regreso desde Uruguay. Inicialmente se mencionó la intervención de un intermediario, pero esa versión fue descartada y volvió a ponerse el foco en la productora como eventual responsable del financiamiento. Los investigadores intentan determinar si hubo otros traslados costeados por terceros y si el funcionario pudo haber recibido beneficios indebidos.
En paralelo, el fiscal del caso también requirió documentación que permita comprobar si existieron transferencias de dinero desde Adorni hacia quienes habrían gestionado el vuelo, mientras se analizan registros de Migraciones y Aduana para reconstruir los movimientos.
La causa podría encuadrarse en delitos como dádivas o enriquecimiento ilícito, dependiendo de lo que surja de la documentación secuestrada y del análisis de las operaciones financieras.
Tras el allanamiento, Adorni sostuvo que el viaje fue pagado con recursos propios y evitó dar mayores precisiones. “No tengo nada que esconder. Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno y estamos poniendo toda la información a disposición de la Justicia”, afirmó, al tiempo que remarcó que no brindará más detalles mientras la causa esté en trámite.
Con el avance de las medidas judiciales, el expediente se concentra ahora en reconstruir la trazabilidad del dinero y determinar si el uso del vuelo privado implicó o no un beneficio indebido para el funcionario nacional.