El economista Adrián Ravier tuvo este viernes su primera aparición ante la prensa como futuro vocero presidencial y, aunque aclaró que su designación formal se concretará cuando Javier Milei regrese de su viaje a España, dejó planteado el tono de la nueva etapa comunicacional del Gobierno nacional: elogios al Presidente, reivindicación de las ideas libertarias y un fuerte repaso de los logros que el oficialismo le atribuye a su gestión económica y legislativa.
La presentación, realizada en Casa Rosada, no tuvo formato de conferencia de prensa. El propio Ravier lo advirtió al inicio de su exposición, al explicar que no respondería preguntas y que su presencia obedecía a la expectativa generada tras el anuncio de su llegada al cargo que hasta hace pocos días ocupó Manuel Adorni.
Antes de hablar de su desembarco en la vocería, el economista expresó su solidaridad con el pueblo venezolano por los terremotos que dejaron cientos de muertos y miles de heridos, y recordó que Milei puso a disposición recursos argentinos para colaborar con la asistencia humanitaria.
Luego, Ravier hizo una extensa presentación personal. Contó que nació en la Ciudad de Buenos Aires en 1978, que se crió en Hurlingham y Ramos Mejía, y repasó su formación académica como licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, magíster por ESEADE y doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. También destacó su paso por el Ludwig von Mises Institute, en Estados Unidos, y su recorrido como docente, investigador y autor de libros vinculados a la escuela austríaca de economía.
En ese marco, recordó su vínculo intelectual con Milei, a quien conoció en el mundo académico y con quien este año publicó el libro La batalla por la macroeconomía. “Para mí es un honor ser la voz del Presidente”, afirmó Ravier, al explicar que aceptó el cargo a pedido del mandatario.
El flamante vocero dedicó buena parte de su exposición a elogiar a Milei, de quien destacó su formación ideológica, su capacidad pedagógica, su experiencia como consultor y, sobre todo, su decisión de “patear el tablero” cuando —según sostuvo— hacía falta. Para Ravier, el crecimiento político del actual Presidente se explica por la combinación entre la difusión de las ideas liberales y el “desenlace lógico del populismo kirchnerista”.
También defendió la gestión económica del Gobierno. Según planteó, Milei recibió en 2023 una Argentina “rota” en lo fiscal, monetario y cambiario, y en dos años logró ordenar las cuentas públicas, avanzar sobre la hoja de balance del Banco Central y eliminar restricciones en el mercado de cambios. En esa línea, aseguró que la inflación mensual bajó del 25% al 2,1%, la pobreza de más del 50% al 28% y la indigencia de más del 18% al 6%.
“Estamos a mitad de camino. Pero es por acá. No hay que esperar para ver otra Argentina; ya estamos en otra Argentina”, sostuvo.
Ravier también reivindicó su paso por La Libertad Avanza en La Pampa y por el Congreso, donde dijo haber integrado “el Congreso Nacional más reformista de la historia”. Entre las iniciativas que mencionó incluyó el Presupuesto 2026, la Ley de Modernización Laboral, la reforma tributaria, la Ley de Preservación de Glaciares y Zonas Periglaciares, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, la modificación de las zonas frías, la llamada Ley Hojarasca y el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
De cara a su rol como vocero, el economista señaló que la comunicación pública del Gobierno buscará volver a poner el foco en las reformas y en su impacto en la vida cotidiana de los argentinos. “Nunca antes hubo una discrepancia tan grande entre los logros que tuvo un gobierno y la conversación pública”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que el Gobierno no financia el gasto con emisión ni deuda, sino con reasignación de partidas, y mencionó como ejemplos la recuperación de salarios docentes y la inversión en el Hospital Garrahan. Además, anticipó que la próxima etapa del proyecto de Milei estará orientada a ampliar libertades y potenciar nuevos sectores, con iniciativas como el “Súper RIGI” y una ley de sociedades que habilite personería jurídica para empresas con inteligencia artificial.
“Queremos que Argentina sea más que un país normal, queremos ser el país más libre del mundo”, remarcó.
Sobre la relación con la prensa, Ravier prometió que la Sala de Prensa será “un lugar de respeto y apertura al debate de ideas”, aunque también marcó límites: dijo que no opinará sobre competencias de otros poderes del Estado, sobre política partidaria ajena a la gestión ni sobre asuntos internos de otros países.
Finalmente, reivindicó el rol del periodismo en democracia y anticipó que desde la próxima semana encabezará encuentros todos los martes a las 11 para informar sobre la marcha del Gobierno nacional.

