El Teatro Pepe Soriano de Benavídez fue sede de una nueva edición de “Las Escuelas Van al Cine”, una iniciativa del Municipio de Tigre que busca acercar producciones nacionales a alumnos de escuelas públicas del distrito. En esta oportunidad se proyectó la película “Las Motitos” y luego se realizó un debate sobre las problemáticas que aborda el film.
De la actividad participaron estudiantes de cuatro instituciones educativas y estuvo presente la secretaria de Educación y Promoción Social, Gisela Zamora.
“Es un programa impulsado por el Municipio de manera articulada con el INCAA, donde los estudiantes disfrutan de películas nacionales con temáticas que los interpelan directamente. A través de estas historias pueden identificarse, reconocer emociones y problemáticas, pero también imaginar posibles soluciones a esos inconvenientes”, destacó Zamora.
La película elegida fue “Las Motitos”, dirigida por Inés María Barrionuevo y María Gabriela Vidal. El film cuenta la historia de dos jóvenes de la provincia de Córdoba que atraviesan una situación de vulnerabilidad social.
Participaron alumnos de la Escuela Secundaria Técnica N° 2 de Ricardo Rojas, la Escuela Secundaria N° 19 de Troncos del Talar y las escuelas secundarias N° 27 y N° 41 de El Talar.
Evangelina Charpín, docente de Comunicación de la ES N° 27, destacó la importancia de generar este tipo de espacios y señaló: “Son historias mínimas que les pueden pasar a cualquier persona. Siempre está bueno avanzar con debates sobre las situaciones, sus vivencias y las cosas que ellos viven a diario”.
Tras la proyección, estudiantes, docentes y autoridades municipales intercambiaron opiniones sobre el mensaje de la película, especialmente en relación con las problemáticas que atraviesan los adolescentes y las herramientas necesarias para acompañarlos.
Paloma, una de las estudiantes que participó de la actividad, expresó: “Estas actividades sirven mucho para poder debatir cosas siendo jóvenes, porque después de grande son herramientas que necesitamos. Siento que también te hace pensar mejor la película. Tengo 15 años y me sentí muy identificada”.

