Violenta interna entre barras: Pigu Garay y Paulitti, ferozmente atacados en el centro de Tigre

En el Club Atlético Tigre no transcurren horas felices. Desde lo futbolístico, el equipo se quedó eliminado de la Copa Libertadores y Néstor Gorosito decidió dar un paso al costado; la parte extradeportiva evidencia un contexto aún más grave, contemplando que se agravó la interna de la barra.

Los incidentes ocurrieron ayer. Pigu Garay, ex campeón mundial de boxeo y actual hombre fuerte en el grueso de la hinchada, estaba en una mesa en Av. Cazón y Mitre -el punto de mayor tránsito de todo el municipio de Tigre- junto a Marcelo Paulitti, compadre y líder de la barra. La disidente “lo siguió de cerca” y cuando llegaron, a Pigu no le alcanzó con sus conocimientos arriba del ring para zafar y fue agredido tanto él como su compadre, en una causa que quedó caratulada como lesiones graves (Paulitti, por ejemplo, sufrió fracturas expuestas).

La barra del Matador estuvo históricamente al mando de Daniel Paz, alias el Negro Fiorucci, uno de los fundadores de la ONG barra Hinchadas Unidas Argentinas. Pero en 2013, el grupo de La Chile y Pacheco, identificados con otro viejo líder, Tronco, quiso que el beneficio fuera más equitativo y ante una respuesta con tinte negativo desató una guerra que terminó con un muerto y siete heridos de bala.

Como Fiorucci siguió libre, la barra y los negocios políticos continuaron bajo su mando, aunque puso como líder de tribuna a Juanchi Domínguez. Pero terminado un proceso judicial por mencionados problemas y con todos absueltos, la guerra se potenció. En 2017 hubo varios enfrentamientos a balazos entre la gente que respondía a Fiorucci y la que tenía por líder a Paulitti. En abril de 2018 Fiorucci terminó detenido por tenencia de arma de guerra con la numeración limada y drogas. Y en seis meses, La 13 recuperó el poder con Paulitti al frente y Pigu Garay como su segundo referente.

Más acá en el tiempo, en marzo de 2019, Paulitti y Garay fueron dos de los 100 detenidos en un operativo policial en la previa del partido por Copa Argentina con Estudiantes de Caseros, en la cancha de Arsenal, pero a las pocas horas quedaron liberados.

A partir de ese entonces, la interna volvió a encenderse ante la intención de Fiorucci de volver a ponerse al frente de la barra y luego de varias pintadas en distintos barrios de la zona, se dio el ataque en pleno centro de Tigre.

La causa la lleva el fiscal Jorge Fitipaldi, titular de la UFI Tigre Centro. Por ahora nadie habla, pero la Justicia se está moviendo rápido para buscar cámaras y testigos. Porque saben que en las paredes de la zona se está escribiendo: “Habrá revancha”. Y se escribe con tinta de sangre.

Fuente: (www.zonanortediario.com.ar / depo.com.ar / Infobae)