El Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires firmaron este jueves el acta de recepción provisoria del nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, un paso clave para concretar el traslado de los presos alojados en la cárcel de Villa Devoto y avanzar con el cierre definitivo del histórico establecimiento penitenciario porteño.
La firma se realizó con la participación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien destacó la importancia del acuerdo para dar respuesta a un reclamo de larga data de los vecinos de Devoto.
“Hoy le entregamos al Gobierno Nacional la nueva cárcel de Marcos Paz terminada. Esta obra permite el cierre definitivo de la cárcel de Devoto”, expresó Macri tras el encuentro.
El mandatario porteño también destacó el entendimiento alcanzado entre ambas administraciones. “Gracias al gran trabajo en conjunto, y a la voluntad política del Gobierno Nacional, podemos cumplir con un reclamo histórico de los vecinos de Devoto. Estas cosas se logran cuando hay decisión de ambas partes”, sostuvo.
La recepción provisoria del complejo de Marcos Paz representa un avance concreto en el proceso de mudanza, aunque no implica que el traslado de los internos se produzca de manera inmediata. Antes deberán completarse los preparativos operativos y de seguridad necesarios para poner en funcionamiento las nuevas instalaciones.
Para organizar el procedimiento, el Ministerio de Seguridad Nacional dispuso la creación de un Comando Unificado Federal, integrado por el Servicio Penitenciario Federal (SPF) y las Fuerzas Federales de Seguridad, bajo la coordinación general del director nacional del SPF.
Este organismo tendrá a su cargo la planificación, coordinación y ejecución del traslado de la población penitenciaria actualmente alojada en Devoto. El operativo deberá contemplar las características y perfiles de los detenidos, los riesgos vinculados con su desplazamiento y los mecanismos de respuesta ante eventuales contingencias.
Según explicaron desde el Gobierno nacional, la prioridad será garantizar que cada etapa de la mudanza se desarrolle bajo estrictas condiciones de seguridad y control, tanto durante los recorridos como en el ingreso de los internos al nuevo establecimiento.
La futura desocupación de la cárcel de Devoto permitirá avanzar con el cierre de un penal ubicado en plena zona residencial de la Ciudad de Buenos Aires, una demanda que desde hace años sostienen los vecinos del barrio.
De esta manera, la habilitación del establecimiento de Marcos Paz aparece como una pieza central para concretar ese objetivo, aunque por el momento las autoridades no informaron una fecha precisa para completar el traslado de la totalidad de los internos ni para efectivizar el cierre del complejo porteño.
Del encuentro también participaron el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques; el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez; el jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia; y la legisladora de la Ciudad Pilar Ramírez.
Desde el Ejecutivo nacional señalaron que la puesta en funcionamiento del nuevo complejo forma parte de una política orientada a fortalecer el sistema penitenciario federal, con especial énfasis en el cumplimiento de las condenas, la disciplina y el control dentro de los establecimientos.
Con el acta firmada, Nación y Ciudad dieron un nuevo paso hacia el cierre de la cárcel de Devoto. La próxima instancia será concretar el operativo de traslado de los internos a Marcos Paz, cuya planificación ya quedó formalmente bajo responsabilidad del Comando Unificado Federal.

