Un empate que ilusiona

Si bien nunca se festejará un empate, el equipo del Coco jugó mejor que su histórico rival como visitante, con algunos destellos de la magia de Messi, que se retiró aplaudido por los propios brasileros.
Trás la pálida imagen dejada en el Monumental frente a Ecuador, la selección Argentina buscaba reivindicarse con su gente. La consigna se cumplió a medias.
El equipo albiceleste fue más que su rival, eso quedó claro, especialmente en el segundo tiempo y a pesar de que el Coco a minutos del final decidió sacar a Román para hacer ingresar a Battaglia para defender el 0 a 0.
Para rescatar de este empate sin goles, la actitud de los jugadores, especialmente de Jonás Gutierrez, incansable corriendo durante todo el partido y desbordando por la izquierda; la belleza del juego de Messi, capaz de dejar a 3 rivales en el camino (aunque deba afinar la puntería) y las sutilezas de Riquelme, que cuando se inspira, mete esos pases gol increibles-como cuando dejo solito a Cruz que falló en la definición-. Los brasileros llegaron poco, apenas un tiro libre de baptista que el Pato envió al corner y una media tijera debil de Luis Fabiano.
La más clara de todo el partido la tuvo Messi, justamente cuando terminaba todo, que entre 3 jugadores saco un bombazo que el arquero rechazó, tomó el rebote y se le fue apenas desviada a su izquierda, nada quedaría luego.
Lo que faltó fue justamente definición en el área, algo en lo que deberán trabajar los muchachos, o quizás algo que se solucionará con el regreso al plantel de Tevez o Crespo; sin embargo un empate de visitantes con el pentacampeón no es nada despreciable, y más aún si el rival fue superado en juego.

Fuente: zonanortediario.com.ar