La elección de los representantes de los abogados ante el Consejo de la Magistratura de la Nación dejó un triunfo ajustado para la alianza vinculada al radicalismo y al PRO, un buen resultado para las dos listas con respaldo de sectores del peronismo y un duro revés para La Libertad Avanza, que terminó en cuarto lugar y no consiguió ninguna de las cuatro bancas en disputa.
Los comicios se realizaron este martes en todo el país y, con 165 de las 166 mesas escrutadas, la lista Unidad en Defensa de la Abogacía, encabezada por Alberto Biglieri y respaldada por sectores cercanos a Daniel Angelici, Mauricio Macri y el radicalismo, se impuso con el 33,63% de los votos.
En segundo lugar quedó Abogacía Unida y Dignidad Profesional, que postuló a la cordobesa Itatí Demarchi Arballo y contó con el respaldo de dirigentes del peronismo como Juan Manuel Olmos y Mariano Recalde. La nómina obtuvo el 31,34% de los sufragios.
La tercera posición fue para Abogacía Federal, encabezada por Fernando Levene, expresidente del Colegio de Abogados de La Plata, con el 26,66%. Este espacio contó con el impulso del consejero académico Diego Molea y el acompañamiento de sectores del peronismo no kirchnerista, además de dirigentes radicales.
Mucho más atrás terminó Abogacía por la Libertad, la lista impulsada por el oficialismo nacional, que apenas alcanzó el 7,62% de los votos. Su principal candidato fue Luis Alberto Palomino, concejal de La Libertad Avanza en Vicente López y presidente del bloque libertario en el Concejo Deliberante de ese distrito, vinculado políticamente al armador bonaerense Sebastián Pareja.
La candidatura de Palomino representaba la apuesta del gobierno de Javier Milei por conseguir una representación propia entre los abogados que integran el Consejo de la Magistratura. Sin embargo, los poco más de 2.400 votos obtenidos lo dejaron lejos de la pelea por los lugares disponibles.
Con estos resultados, la distribución de las cuatro bancas para el período 2026-2030 quedaría conformada por Alberto Biglieri y Claudia Sarmiento, de Unidad en Defensa de la Abogacía; Itatí Demarchi Arballo, de Abogacía Unida y Dignidad Profesional; y Fernando Levene, de Abogacía Federal. La integración deberá ser confirmada por la Junta Electoral.
Aunque la lista respaldada por Angelici logró conservar el primer puesto y dos representantes, el resultado también dejó una señal política favorable para los espacios vinculados al justicialismo. Entre las nóminas de Demarchi y Levene reunieron cerca del 58% de los sufragios y consiguieron las otras dos bancas, pese a haber competido por separado.
De todos modos, la composición de Abogacía Federal, donde confluyen dirigentes de distintas procedencias políticas, impide interpretar ese porcentaje como un respaldo exclusivamente peronista.
La elección también mostró las dificultades de La Libertad Avanza para trasladar su peso político nacional al ámbito de los colegios profesionales y las estructuras judiciales. La participación de una lista propia, que contó con el aval del entorno de Karina Milei, no alcanzó para modificar el reparto de poder entre las agrupaciones tradicionales de la abogacía.
El resultado adquiere especial relevancia porque el Consejo de la Magistratura es el organismo encargado de seleccionar candidatos a jueces nacionales y federales, administrar recursos del Poder Judicial y participar en los procedimientos disciplinarios y de remoción de magistrados.
La renovación de los representantes de la abogacía forma parte de un proceso más amplio de recambio de integrantes del Consejo, donde las negociaciones entre sectores políticos, jueces, abogados y académicos serán determinantes para definir los equilibrios internos durante los próximos cuatro años.

