El vocero presidencial sostuvo que una eventual corrección sería “mínima” y no tendría un impacto significativo sobre el bolsillo de los argentinos. También proyectó una caída del riesgo país, menor inflación y tres años de crecimiento económico.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, consideró posible que el dólar alcance valores de entre $1.700 y $1.800 durante los próximos meses, aunque descartó que la Argentina se encuentre frente a un escenario de devaluación abrupta como los registrados en otras etapas de su historia económica.
“Que el tipo de cambio llegue a $1.800 o a $1.700 dentro de unos meses es una posibilidad. La estabilidad cambiaria está muy clara. Yo no me preocupo por ese lado”, afirmó durante una entrevista con el canal de streaming Carajo.
Ravier reconoció que resulta difícil determinar con precisión si existe un atraso cambiario. No obstante, sostuvo que, al comparar la cotización actual con el promedio de los últimos años, el dólar se encontraría “un poquito abajo” y que cualquier corrección sería limitada.
“Si hubiera una corrección, esa corrección no sería significativa”, aseguró. Para diferenciar la situación actual de crisis anteriores, recordó que durante el gobierno de Mauricio Macri el dólar pasó de $15 a $60 y que, tras la salida de la convertibilidad en 2002, el tipo de cambio se triplicó.
“Cuadruplicar el tipo de cambio significaría que hoy pasáramos de $1.500 a $6.000. Si vamos a 2002, donde pasó de uno a tres, sería como que hoy pasara de $1.500 a $4.500. Nadie ve ese escenario”, expresó.
El funcionario rechazó que los indicadores actuales sean compatibles con un atraso cambiario importante. Como argumentos, mencionó las compras de reservas realizadas por el Banco Central y el superávit de cuenta corriente.
También descartó que pueda repetirse una crisis como la de 2019. Según explicó, en aquel momento los pasivos remunerados y las Lebac contribuyeron a provocar la inestabilidad cambiaria, mientras que actualmente el Gobierno no necesitaría recurrir al endeudamiento para financiarse.
De todos modos, admitió que la economía argentina continúa expuesta a factores externos y climáticos. Entre los riesgos mencionó un aumento del precio internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, además de una eventual sequía, inundaciones o una mala cosecha que reduzca el ingreso de divisas.
De cara a las elecciones de 2027, Ravier proyectó que el riesgo país continuará bajando y afirmó que el Gobierno cuenta con fortaleza para colocar deuda. Aclaró, sin embargo, que esos fondos serían utilizados para cancelar obligaciones anteriores y no para incrementar el endeudamiento neto.
“El equipo conjunto del Ministerio de Economía y el Banco Central está mostrando una solidez que aleja la posibilidad de temblores como los ocurridos en distintos momentos de la historia argentina”, señaló.
El vocero presidencial también estimó que el país atravesará tres años consecutivos de crecimiento y sostuvo que las inversiones acogidas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones comenzarán a tener efecto sobre la actividad y el mercado cambiario.
“Veo una inflación, una pobreza y una indigencia en baja, un crecimiento económico positivo, equilibrio fiscal y una solidez macro”, afirmó. Finalmente, no descartó que en el futuro pueda registrarse deflación, aunque reconoció que todavía se trata de una hipótesis lejana debido a que la inflación anual permanece alrededor del 30%.

