La otra inseguridad

Familiares de un grupo de chicos agredidos por la policía en la Costa de Vicente López hacen llegar su queja.La noche del 26 de abril, un grupo de chicos de entre diecisíis y diecinueve años pasaba la noche en la costa del río de Vicente López. Habían ido a festejar los diecisíis años de una de las chicas. Pensaban ver ahí el amanecer y desayunar juntos tocando la guitarra y cantando. Es decir que estaban usando el espacio público como debe ser usado: para disfrutarlo.

A las cinco de la madrugada una patrulla de la policía bonaerense se les acercó, pidieron documentos. Sin identificarse y a los gritos, abrieron y revisaron mochilas y cartucheras de cada uno. Llamaron una camioneta de refuerzo y a la policía femenina. Cachearon a todos los adolescentes. A los que se animaron a reclamar algún derecho los insultaron, los hicieron tirarse al piso y obligaron a uno de ellos a desvestirse, quedando el joven en ropa interior; así lo tuvieron en el piso, con las manos en la nuca y boca abajo. Cuando dieron por terminado ese verdadero operativo signado por humillaciones y el maltrato, los echaron diciíndoles que “la habían sacado barata”.

Para la mayoría de los chicos, casi todos menores, fue el primer encuentro con la policía, que actuó fuera de toda regla y con prácticas absolutamente contrarias a la ley.

Frente otros acontecimientos de violencia cotidiana, este puede parecer un hecho menor y naturalizado, frente al que solo podemos levantar los hombros y decir “la policía es así” y agradecer que no tuvo consecuencias peores. Pero, como padres de adolescentes, creemos el atropello y la actuación fuera de toda regla del personal policial hacia los jóvenes debe ser denunciado.

Hasta el día de hoy, no pudimos saber quí fuerza policial abordó esa madrugada a nuestros hijos. El Centro de Monitoreo de la Municipalidad de Vicente López no tiene cámaras de seguridad que apunten hacia el lugar donde ocurrió el hecho y además, aseguraron que ningún móvil figura movilizándose en el predio en ese momento.
Ser joven no es delito, estar reunido en un lugar público no es delito.

Tal vez quienes reclaman mayor presencia de policías sin control en las calles no son conscientes de que al mismo tiempo alimentan y sostienen esta otra inseguridad: la impunidad de la violencia policial.

Fuente: zonanortediario.com.ar