Juan Formaro ganó las elecciones del Colegio de Abogados de San Isidro (CASI) y se convertirá en el nuevo presidente de la institución, tras imponerse con una diferencia que, de acuerdo con los primeros datos, rondó el 60% contra el 40%. El resultado marcó una fuerte señal de cambio dentro de uno de los colegios profesionales más influyentes de la provincia de Buenos Aires y dejó atrás la continuidad que proponía el oficialismo encabezado por Guillermina Soria.
La elección se desarrolló en dos jornadas: el miércoles 6 de mayo en la sede de Pilar y este jueves 7 en la sede central de San Isidro. Allí los matriculados definieron la renovación de autoridades del Colegio, el Consejo Directivo, el Tribunal de Disciplina y representantes ante la Caja de Previsión Social de la Abogacía bonaerense.
Formaro encabezó la lista Abogacía Primero, un espacio que durante la campaña planteó la necesidad de modificar el vínculo entre el CASI y sus matriculados. Su triunfo expresó el respaldo de una parte mayoritaria de los abogados a una propuesta que puso el eje en una institución “más cercana, abierta y activa” frente a los problemas cotidianos del ejercicio profesional.
En la previa electoral, el ahora presidente electo había cuestionado con dureza el funcionamiento del Colegio. En diálogo con Aquí no ha pasado nada, el programa radial de Zona Norte Diario Online por FM Manantial, sostuvo que la institución “se ha distanciado de los colegas” y que debía recuperar su razón de ser: representar a quienes litigan, asesoran y ejercen la profesión todos los días.
“El colegio se ha focalizado en sí mismo, se ha cerrado y se ha olvidado de los colegas a los que tiene que representar. Pareciera que el colega está para el colegio y no el colegio para el colega, y eso tiene que darse vuelta”, había afirmado Formaro durante la campaña.
Entre sus principales planteos, el dirigente de Abogacía Primero apuntó contra la burocracia en el ejercicio profesional, cuestionó la obligación de utilizar dispositivos físicos como el token para litigar, reclamó mayor intervención del Colegio frente a los problemas del sistema judicial y puso especial énfasis en la crisis previsional de los abogados.
“La caja de previsión paga jubilaciones de miseria y pone al abogado en una disyuntiva injusta: o se jubila y no puede vivir, o sigue trabajando hasta que el cuerpo no le da más”, había advertido. En ese sentido, propuso impulsar reformas para que los profesionales puedan acceder a una jubilación digna sin quedar expulsados de la actividad si desean seguir ejerciendo.
La victoria de Formaro también representa un golpe para el Movimiento Renovador, que llegaba a la elección con la candidatura de Soria para un nuevo período 2026-2030. La presidenta saliente buscaba sostener la continuidad de una gestión que había reivindicado como ejes la defensa profesional, la protección de los honorarios, la presencia institucional en el Consejo de la Magistratura bonaerense, la intervención en procesos vinculados al funcionamiento judicial y la ampliación territorial del Colegio con la sede de Pilar.
Sin embargo, la oposición logró instalar durante la campaña la idea de que el CASI necesitaba un cambio de orientación. Formaro insistió en que el Colegio debía dejar atrás una lógica burocrática y volver a poner en el centro a los matriculados. “Somos abogados de a pie, vivimos de la profesión, transitamos tribunales y sabemos que esa cercanía que pregonamos hoy no existe”, señaló en una de sus definiciones más fuertes.
Otro de los puntos que marcó la campaña fue el reclamo de una mayor apertura institucional. Formaro propuso un “consejo abierto” y una “presidencia abierta”, con reuniones periódicas para que los matriculados puedan acercar reclamos, señalar errores y plantear necesidades. También cuestionó la comunicación del Colegio y reclamó que las redes institucionales no funcionen como espacios cerrados, sino como canales reales de participación.
Con el resultado consumado, Abogacía Primero queda al frente del CASI con el desafío de transformar en gestión las críticas que formuló durante la campaña. El nuevo escenario abre una etapa distinta para la institución, atravesada por reclamos sobre el funcionamiento de la Justicia, las condiciones económicas del ejercicio profesional, la situación previsional y la necesidad de acercar el Colegio a la matrícula.

