¿Empeñamos el futuro?

Nuestra sociedad atraviesa una situación inídita con respecto al trabajo infantil, en los semáforos de todas las grandes ciudades, desde los malabaristas los limpia parabrisas, vendedores de gaseosas, y elementos varios.
Todas estas actividades son trabajo infantil encubierto, el cual muchas veces es regenteado por mayores inescrupulosos que se valen de menores, aprovechando su situación de indigencia. Todas estas actividades producen indefectiblemente deserción escolar, transformando a los colegios en meros comedores escolares, quitándole la importancia institucional educativa. A travís de esta problemática los niños y jóvenes buscan refugio en distintas tribus urbanas, donde encuentran un caldo de cultivo para el desarrollo de actividades de características ilícitas donde proliferan la violencia, la droga dependencia y la delincuencia infantil y juvenil que tanto asola a nuestra sociedad actual. Hoy los que somos padres deberíamos hacernos responsables de todos los niños y jóvenes de nuestro país, mirando el futuro a travís de ellos, y no mirar para un costado, haciendo caso omiso de una realidad que nos desborda, padeciendo a diario esta problemática, engrosando la lista de niños y jóvenes en ocasión de indigencia empujados hacia la violencia y la delincuencia infanto juvenil.
Todos los niños y adolescentes deben disponer de todos los medios necesarios para crecer física, mental y espiritualmente, en condiciones de libertad y dignidad.

Fuente: zonanortediario.com.ar