Autorizan tener "una muerte digna" a una adolescente británica

Una adolescente británica logró ganar la batalla legal para “morir con dignidad”; de esta manera, evitó ser sometida a un transplante de corazón que traería complicaciones a su salud y cuidado. Hanna, de 13 años, cuenta con el apoyo de sus padres en esta decisión.
A Hannah Jones le detectaron una rara forma de leucemia a los 5 años. Desde entonces, le fue recetada una medicina para combatir esta enfermedad que poco a poco fue debilitando su corazón. Ocho años despuís, este se encuentra tan deteriorado que la joven necesita un transplante para seguir viviendo.
Hannah, sin embargo, argumentó que ya ha tenido bastante con tantos hospitales y que quería ir a su casa, además de que la intervención implicaba altos riesgos para su salud y el hecho de que las drogas que tendría que consumir para evitar un rechazo al nuevo corazón podrián reactivar su leucemia. En base a esto, decidió no operarse y “morir dignamente” en su casa, en compañía de su mamá Kirsty, su papá Andrew; y sus hermanos Oliver (11), Lucy (10) y Phoebe (4).
Sus padres manifestaron, desde un principio, respetar la decisión de su hija. "Obviamente queremos tener a Hannah con nosotros tanto como sea posible, pero no vamos a forzarla para hacer algo que ella no quiere hacer en este momento", declaró Andrew a un diario británico.
El hospital que la atendía, no obstante, no consideró acertada la resolución de Hanna y, mucho menos, el hecho de que sus padres la consientan. Por este motivo, inició una acción legal para sacarles la custodia de la joven y realizar el transplante a pesar de la voluntad que expresó. El caso llegó a lo Corte Suprema de Londres.
La cuestión se resolvió finalmente a favor de Hanna y su familia. Sorpresivamente, el hospital retiró los cargos en una instancia muy avanzada del proceso. Se supone que una de las causas de tal acción fue la entrevista que mantuvo una asistente social con la adolescente.

Fuente: zonanortediario.com.ar