El intendente de Tigre, Julio Zamora, advirtió que separar las elecciones bonaerenses de las nacionales sería “inconveniente” si Axel Kicillof termina encabezando la fórmula presidencial del peronismo. Además, volvió a dejar expuesta la interna local al acusar al Frente Renovador, aliado con La Cámpora, de cerrarle las puertas a un armado electoral común.
En una entrevista concedida a Provincia Noticias, el jefe comunal combinó un repaso de la gestión municipal con definiciones que atraviesan dos discusiones centrales del peronismo: la estrategia electoral de cara a 2027 y las dificultades para alcanzar una unidad que, al menos en Tigre, continúa condicionada por la pelea con el massismo.
Consultado sobre la posibilidad de que la provincia de Buenos Aires vuelva a separar sus comicios de la elección nacional, Zamora ató su posición al futuro político del gobernador.
“Creo que, si el candidato a presidente termina siendo el Gobernador, resulta inconveniente desdoblar las elecciones”, afirmó.
La definición introduce un reparo concreto a la autonomía electoral bonaerense: si Kicillof busca proyectarse hacia la Presidencia, separar las fechas podría quitarle el arrastre de la principal provincia gobernada por el peronismo. Para Zamora, en ese escenario sería preferible que la disputa nacional y la provincial se desarrollen juntas.
Sin embargo, el intendente evitó reducir la crisis del peronismo a una cuestión de calendario. Frente a los reiterados llamados a la unidad, reclamó primero una discusión sobre la identidad y el rumbo del espacio.
“La pregunta fundamental es qué es el peronismo hoy. Debemos darnos un debate amplio sobre nuestro rol dentro del movimiento nacional. La unidad sin horizontes claros es ‘pan para hoy y hambre para mañana’”, sostuvo.
El planteo apunta contra una reunificación puramente electoral, construida para enfrentar al oficialismo nacional pero sin resolver las diferencias internas. Zamora dejó claro que continúa considerándose parte del peronismo, aunque distinguió esa pertenencia de la posibilidad concreta de compartir una boleta con todos sus sectores.
“Yo formo parte del peronismo, no existen las membresías exclusivas. Ahora bien, en el terreno electoral se vuelve más difícil, dado que hay un espacio que nos impugna, el Frente Renovador, que hoy está aliado con La Cámpora”, lanzó.
La frase tiene un destinatario evidente. En Tigre, territorio donde Sergio Massa construyó buena parte de su poder político, la relación entre el zamorismo y el Frente Renovador lleva años de enfrentamientos. Lejos de mostrar una tregua, el intendente responsabilizó directamente al massismo y a sus socios de La Cámpora por bloquear una eventual integración electoral.
Zamora también se refirió a la situación económica del municipio. Aseguró que Tigre mantiene sus cuentas ordenadas, aunque reconoció que la caída de la actividad comienza a afectar los recursos locales.
“Estamos bien, pero no exentos de la macroeconomía que golpea a los hogares de nuestros vecinos. Administramos austeramente los recursos que tenemos, los cuales han disminuido debido al ‘industricidio’ impulsado por el Gobierno Nacional”, señaló.
En ese contexto, mencionó entre las principales obras en ejecución al hospital municipal de adultos de alta complejidad, un edificio de 14.000 metros cuadrados que se encuentra en su etapa final. También enumeró la construcción de dos teatros municipales, dos piletas con techo telescópico, canchas de césped sintético, un nuevo polideportivo en Benavídez y unos 40 frentes de intervención en escuelas bonaerenses.
Respecto de la administración provincial, cuestionó el recorte de recursos dispuesto por la Nación, pero también dejó una crítica para la gestión de Kicillof.
“Hay una clara voluntad del Gobierno Nacional de no acompañar a la Provincia de Buenos Aires. Pese a ese ahogo financiero, la Provincia puede dar mucho más”, expresó.
Así, Zamora buscó mantener una posición propia dentro de la discusión peronista: respaldó una eventual candidatura presidencial de Kicillof al cuestionar el desdoblamiento, aunque reclamó más resultados a su gobierno; reivindicó su pertenencia al movimiento, pero volvió a señalar al Frente Renovador y a La Cámpora como responsables de excluirlo. Una unidad amplia, según dejó en claro, todavía está lejos de llegar a Tigre.

