El ejemplar, de unos siete metros de largo, permanece encallado en un banco de arena de la zona de Bajos del Temor. Fundación Temaikèn y Prefectura Naval intentarán aprovechar la crecida de la marea para devolverlo a aguas profundas.
Una ballena sei quedó varada en el Río de la Plata, frente a la costa de San Isidro, y su estado es crítico. Especialistas de la Fundación Temaikèn y efectivos de la Prefectura Naval Argentina desplegaron un operativo para mantenerla con vida y evaluar la manera de desencallarla.
El animal, perteneciente a la especie Balaenoptera borealis, mide aproximadamente siete metros y fue localizado en un banco de arena de la zona conocida como Bajos del Temor, en el Pasaje del Sueco. Según informó Temaikèn, habría quedado varado el jueves y fue avistado durante la jornada del viernes.
A simple vista, los especialistas comprobaron que la ballena se encuentra con vida. Durante el operativo mantuvieron húmeda su piel para disminuir el estrés y protegerla mientras analizaban las alternativas disponibles para liberarla.
La principal dificultad es la geografía del lugar, caracterizada por importantes variaciones en el nivel del agua y numerosos bancos de arena que vuelven muy compleja la navegación. El plan consiste en aprovechar la marea creciente para desencallar al cetáceo y guiarlo hacia sectores más profundos, desde donde pueda regresar al Río de la Plata exterior y posteriormente al mar abierto.
Dos embarcaciones de Prefectura llegaron hasta el lugar junto con cinco especialistas de Temaikèn. La Fundación Cethus también intervino en las tareas. El operativo del viernes finalizó cerca de las 18.30 y está previsto que se reanude durante la mañana del sábado, aunque el trabajo podría extenderse durante todo el fin de semana.
Desde Temaikèn explicaron que la ballena sei habita el Mar Argentino y que actualmente atraviesa su período de migración hacia el norte. En esta época del año es habitual encontrar ejemplares entre las costas de Argentina, Uruguay y Brasil, en cercanías de la desembocadura del Río de la Plata.
La hipótesis inicial es que una combinación de factores ambientales o algún problema de salud pudo haber desorientado al animal, que ingresó río arriba hasta quedar atrapado en el banco de arena.
Su estado es delicado porque, al permanecer fuera de aguas profundas, soporta todo el peso de su cuerpo sobre el vientre. Esa presión puede comprometer progresivamente el funcionamiento de sus órganos internos.
“La situación es crítica”, advirtieron desde Temaikèn, aunque aseguraron que se hará “el máximo esfuerzo para darle la mejor oportunidad de sobrevivir y volver a su ambiente natural”. El éxito del rescate dependerá ahora del comportamiento de las mareas y de las condiciones que presente la zona durante las próximas horas.

